Foto Mireya Novo
Los hechos registrados en Acajete, un enfrentamiento entre pobladores y personal del Ejército mexicano, es resultado de la macrocriminalidad y es un llamado de atención para que existan estrategias integrales, puntualizó Mario Ernesto Patrón Sánchez, rector de la Universidad Iberoamericana.
Al asistir al informe de labores del rector de la UPAEP, Emilio José Baños Ardavín, Patrón Sánchez manifestó que el uso de la fuerza tiene que ser regulado y expresó su solidaridad con las Fuerzas Armadas.
Refirió que la macrocriminalidad son regiones del país que están sometidas al control del crimen organizado, que se han ido apoderando de los flujos ilegales de la economía e incluso, de la economía formal y que a veces se quieren apoderar del poder político y es donde entran las fuerzas del orden que irrumpen la macrocriminalidad.
«Lo que sucedió en Acajete es un hecho penoso que hace un llamado para que se haga un replanteamiento, todos tienen que tener cuidado estricto con el uso de la fuerza, por tener armas, hay un déficit nacional en legislación de la fuerza porque se cuenta sólo con un manual, pero tendría que haber una ley federal para regular el uso de la fuerza en operaciones”, comentó.
El rector de la Ibero resaltó que la autoridad debe tomar en cuenta que no todo se combate a pie de tierra, sino que se tienen que combatir las consecuencias, que en muchos casos están vinculadas a la pobreza y desigualad.









