Pese a la influencia de otras religiones y fiestas provenientes de otros países, la tradición del Día de Muertos o Todos Santos se mantiene más viva que nunca, sentenció el arqueólogo Eduardo Merlo Juárez.
El arqueólogo explicó que el Día de Muertos es una fiesta que se ofrece a los difuntos para que lleguen a comer y disfruten de la temporada que se les ha otorgado para estar entre los vivos, tradición que proviene desde la época prehispánica.
Merlo Juárez mencionó que la celebración del Día de Muertos comienza el 28 de octubre, día en que se recuerda a las personas que fallecieron de manera trágica; el 29 es para recordar a los niños fallecidos y los días 1 y 2 de noviembre se espera la llegada de todos los demás.
«Esta tradición no es para rezarle al muerto, es para recibirlo y agasajarlo […] hace 500 años empezó esta tradición, pese a la Conquista de los españoles, siguieron las costumbres y, entre ellas, el Día de Muertos, que no ha cambiado, ha sido la misma, sigue viva y sigue triunfando la tradición por encima de todo».
Eduardo Merlo agregó que, en las ciudades grandes, la festividad estadounidense conocida como Halloween se amalgamó con el Día de Muertos y lo enriqueció; sobre todo, desde que empezaron a hacerse famosos los alebrijes y catrinas, pues incluso se organizan desfiles y concursos que nutren la fiesta de los muertos.

Fotos: Mireya Novo y Francisco Guasco / El Heraldo de Puebla









