Es esta columna que trata sobre emprendimiento, tendremos una vez al mes a un emprendedor invitado, quien nos compartirá sus testimonio y consejos, en esta ocasión recibimos con gran gusto la pluma de Alejandro Bravo.
Roberto Quintero
Sé que la situación económica a la que nos ha orillado esta contingencia se ha visto cada vez más complicada, tanto que muchos negocios han tenido la necesidad de cerrar. Pero, como he comentado anteriormente, es momento de cambiar nuestros esquemas mentales, para que nuestras maneras de operación también sean diferentes. Acciones diferentes dan resultados diferentes.
Compartiendo un poco de nuestra experiencia en la consultoría, en varias de las conversaciones iniciales que hemos tenido con nuestros clientes, a lo largo de la pandemia, se percibe esa gran preocupación que tienen por su equipo, por mantener su marcha y ofrecer una empresa que brinde estabilidad a su mercado.
Tras ciertos análisis, observaciones y diálogos en los diferentes sectores empresariales que operamos, nos hemos encontrado desde aquellas empresas que tomaron medidas o decisiones sin un correcto análisis de información y comportamientos, así como una nula estrategia de implementación, que los ha llevado a un cierre, por lo menos, temporal de su negocio.
También hemos visto cómo otras marcas, más allá de mantenerse en la crisis, han tenido un crecimiento. Y en parte sí ha sido por la fácil adaptación en los canales digitales, pero más allá de ello fue por la penetración y presencia que su marca ha tenido durante estos tiempos difíciles.
Como hemos comentado ya en varias ocasiones, ya no estamos para seguir esperando que la situación se reactive por sí sola o que se normalice, porque no lo hará. Más allá de aprender a vivir con ello, tenemos que adaptarnos, entendiendo los nuevos comportamientos de consumo y la movilidad social de comportamientos. Por ello, sin importar que tu empresa se encuentre en un momento de inactividad, tu operación sea baja, quieres lanzar un nuevo proyecto, volver a lanzar el que ya tienes o te encuentras con operaciones óptimas, te voy a compartir esta estrategia de negocio desde la marca, que te permitirá entender las necesidades de tu mercado, cuando atraviesa momentos difíciles, así como lograr un posicionamiento y fidelización a tu producto o servicio.
Para explicarte esta estrategia te pondré el ejemplo de Pequeñín, marca colombiana de pañales, que diseñaron una gran estrategia de acompañamiento y fidelización, que se define con la siguiente frase:
“El mejor momento para vender un pañal no es cuando el niño ya nació, sino meses antes del parto, cuando las mujeres están todavía muy asustadas por no saber si serán capaces de ser buenas madres.”.
Esta compañía creó todo un programa de comunicación enfocada a un acompañamiento positivo con su mercado, basado en un formato de escuchar y apoyar en las dudas y miedos que las madres tienen, referentes al proceso de maternidad, como cuestiones de salud, cambio de pañales, interacción, entre otros.
¿Qué pasaba cuando el niño nacía? La madre decía ‘yo no puedo comparar pañales de otra marca, si el que me enseñó a cambiarlos fue Pequeñín’. Lo que llevó a la compañía a posicionarse como el número uno de su categoría.
En tiempos de crisis es cuando las personas necesitan del mayor apoyo posible. Convierte tu marca en ese soporte que tu mercado necesita, créeme que después será gratificante ese esfuerzo, sin importar que operativamente aún no estés en un estado óptimo. Hay estrategias que no implican una inversión directamente proporcional.
Espero que esta idea te sea de gran ayuda para reactivar tu empresa y poder liderar un mercado desde una estrategia de presencia de marca. Si quieres saber más, expresar tus comentarios o reclamaciones, podré leerte en [email protected]










