Andrés Manuel López Obrador deja ‘oficialmente’ el Palacio Nacional, sede en México de la Presidencia de la República, luego de un sexenio lleno de claroscuros. Para algunos es el mejor de los últimos tiempos y para otros es el peor que ha habido.
Hay que decir que la agenda del Gobierno Federal, la dictó desde el micrófono y la cámara de televisión en un salón de Palacio Nacional, desde temprana hora los días laborables. Según los medios de comunicación fueron mil 428 ‘mañaneras’ donde gobernó, además de impuso la agenda mediática e hizo política.
En promedio cada ‘mañanera’ duró 2.5 horas, nunca se sentó ni descansó, estuvo todo el tiempo de pie; la más larga fue de 3.35 horas.
Y el más detallista como Reforma, informó que hubo 148 mil 200 afirmaciones dudosas, es decir los famosos otros datos de acuerdo a la Consultora Spin; la palabra pueblo la pronunció 18 mil 643 ocasiones; le siguió corrupción con 9 mil 411 veces; después Pemex con 2 mil 849; Guardia Nacional con 2 mil 136. Curiosamente su sucesora Claudia Sheinbaum fue mencionada 647 veces.
Las palabras que repitió constantemente fueron: Fifís, ya chole, bienestar del pueblo, tengo otros datos, revolución de las conciencias y Cuarta Transformación.
Se podrían escribir decenas de páginas sobre el asunto de la comunicación presidencial. La sucesora, Claudia Sheinbaum ha dicho que seguirá con las ‘mañaneras’, con todo respeto no se le puede imaginar haciendo el mismo papel que López Obrador.
Sin embargo, todo puede suceder en México. Hasta antes de la toma de posesión Claudia Sheinbaum ha sido una copia al carbón de AMLO. Los primeros días de gobierno sabremos su modo de gobernar.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









