Existen personas que tienden a dormir poco y que no les afecta en su día pues están activos, no presentan somnolencia diurna, hacen ejercicio y se les denomina dormidores cortos. Lo anterior es cuestión genética, según Javier Puertas, Jefe del Servicio de Neurofisiología y de la Unidad de Sueño en el Hospital Universitario La Ribera en Valencia, España, pero apenas representan el 5 por ciento de la población.
Para el resto de los humanos, dormir menos de las horas recomendadas durante una noche ya tiene efectos visibles al día siguiente: Menos capacidad de atención, menos productivos, somnolencia durante la jornada, más irritables y un peor estado de ánimo. En España, la somnolencia interviene entre el 15 por ciento y el 30 por ciento de los accidentes de tráfico.
Según las conclusiones de un estudio publicado en The European Journal of Health Economics, si todos los adultos argentinos durmieran 7 horas por noche el PIB del país podría crecer un 1.27 por ciento, lo que equivale al presupuesto de educación argentino y unas 3.7 veces el presupuesto anual destinado a la ciencia por el país. Los resultados serían perfectamente aplicables a otros países.
Definitivamente un país donde se duerme mejor es más productivo y se reducen los costos en el renglón de salud por el sueño deficiente. La falta crónica de sueño se relaciona con el incremento en la incidencia de numerosas patologías.
Entre ellas figuran la enfermedad cardiovascular que se asocia a una mayor incidencia de factores de riesgo como el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión o los niveles altos de colesterol y triglicéridos; males metabólicos relacionados con la obesidad y la diabetes.
Padecimientos neurodegenerativos con riesgos de desarrollar Alzheimer; trastornos mentales donde al perder una o dos horas de sueño en una noche se observa una disminución del estado de ánimo positivo y un aumento de la ansiedad con mayor riesgo de sufrir depresión.
Finalmente, el sueño insuficiente se vincula con una mayor incidencia de algunos tipos de cáncer como el de próstata, colon y mama.
Así las cosas, hay que procurar dormir lo mejor que se pueda.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









