La pandemia golpeó el trabajo doméstico
Por Leticia Montagner
En México y en América Latina, la pandemia del covid-19 golpeó y devastó el trabajo doméstico, de acuerdo a opiniones y estudios de expertos en la materia.
En el país, cientos de hogares despidieron a las trabajadoras domésticas, en muchos casos no les pagaron y postergaron el proceso para afiliarlas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Es el grupo laboral más afectado por la pobreza y el desempleo y se calcula que por lo menos 300 mil personas se quedaron sin trabajo el último año.
Además de sobrevivir, tuvieron que contratar servicios de Internet y telefonía para que sus hijos pudieran conectarse a clases en línea. Y obviamente tenían menores ingresos. De acuerdo a datos oficiales, se han afiliado 30 mil personas al IMSS de un total estimado de 2 millones de acuerdo al INEGI.
Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), informó que el trabajo doméstico remunerado es uno de los sectores más lastimados en la región donde la presencia de las mujeres destaca en un 90 por ciento.
En el segundo trimestre de 2020, el empleo en el trabajo doméstico remunerado de México cayó 33.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2019, informó Alicia en su participación en la 60ª. Reunión de la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe.
Chile es el país con la mayor caída de empleo en esta actividad, al presentar una reducción de 46.3 por ciento, seguido de Costa Rica con el 45.5 por ciento.
Maneja datos contundentes sobre el tema que en verdad impresionan:
En América Latina y el Caribe, el 76 por ciento de las mujeres dedicadas alas labores domésticas remunerado no cuentan con seguridad social.
Durante 2019 había 13 millones de personas en trabajo doméstico remunerado en la región, de las cuales 91.5 por ciento eran mujeres.
La actual organización de cuidados es injusta, incluso desde antes de la pandemia, porque las mujeres dedicaban tres veces más de su tiempo a los cuidados que los hombres.
Las medidas de confinamiento, distanciamiento físico y cierre de los centros educativos y servicios han repercutido en la sobrecarga de trabajo no remunerado.
La crisis del covid-19 ha puesto de manifiesto las causas estructurales de las desigualdades de género y la fuerte exposición que tienen las mujeres.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









