En el aspecto de políticas institucionales, la IBERO Puebla ha buscado sumar progresivamente el uso de vehículos no motorizados como parte de sus estrategias para un campus sustentable. Las acreditaciones otorgadas por UI GreenMetric, que la colocan como la universidad privada más cuidadosa del ambiente en el estado, avalan dichos esfuerzos. No obstante, el transporte alternativo continúa como la asignatura pendiente.
Durante un conversatorio con especialistas en la materia, el Dr. Francisco Valverde Díaz de León, académico de la Universidad Jesuita, enfatizó estos esfuerzos por promover el uso de bicicletas en la Comunidad Universitaria, pues “la bicicleta no es solo un estilo de vida, sino una necesidad para cambiar las condiciones de vida de nuestras ciudades”.
Para lograrlo, la Casa de Estudios tendrá que sortear algunos problemas generales expresados por su propia población. Una encuesta interna aplicada a 318 personas que no usan bicicleta reveló que el 62% de estas no cuentan con una. El principal motivo por el que no adquieren un vehículo de dos ruedas es el miedo o la sensación de inseguridad que les provoca el entorno.
Los encuestados alegaron que para hacer frente a estas barreras es necesario que existan mejores condiciones de seguridad, así como una cultura vial que sea respetuosa de los ciclistas. En la dimensión personal, reconocieron la necesidad de mejorar su condición física y viajar en compañía.
Por su parte, una muestra de 189 universitarios ciclistas contestó que la bicicleta representa más un medio recreativo que un transporte cotidiano. Este grupo, cuya edad promedio es de 29 años, señala que para llegar al campus pedaleando es necesario que existan más senderos seguros, ciclovías y educación vial. Además, destacan que un ciclista urbano siempre debe usar caso y luces distintivas.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, el tráfico mata a 32 personas al día. Los siniestros viales son la principal causa de muerte en menores de entre 5 y 14 años y la segunda en jóvenes de entre 15 y 29 años. Esto se debe a un modo de hacer ciudad que la IBERO Puebla vive de primera mano al ubicarse entre avenidas de alta velocidad (Atlixcáyotl, Niño Poblano). En dicha zona se han registrado infracciones por conducir hasta a 160 km/h.
Foto: Mara González









