Cuando un emprendedor está buscando recursos de un fondo de inversión, está por realizar la venta de la empresa o hará una fusión con otra empresa, el primer paso será recibir una revisión integral de la empresa, a esté ejercicio se le conoce como due diligence.
La traducción del término due diligence es «debida diligencia» y generalmente la realiza un despacho contable y de abogados los cuales son contratados por el fondo de inversión o la empresa compradora.
Esta revisión recopila, estudia y analiza la información para elaborar un reporte del estado de la empresa.
El due diligence tiene las siguientes funciones:
- Para conocer la empresa a profundidad.
- Para contar con los elementos claros para decidir la compra o inversión en la empresa, o incluso no hacerlo.
- Para realizar la valuación, es decir determinar el valor, de la empresa.
- Para iniciar el proceso con la intención de cotizar en la bolsa de valores.
- Para conocer las contingencias, es decir los riesgos que conlleva ser acreedor o accionista de dicha empresa.
Aunque no esté en tus planes buscar fondeo externo o vender tu empresa, una buena práctica interna en tu emprendimiento es simular un due diligence, que determines con tu equipo una fecha determinada para que cada departamento entregue la información que solicitarían en este tipo de examinación y sea revisada para que encuentren sus propios pasivos ocultos, riesgos y contingencias que puedan amenazar la operación y crecimiento de su empresa, pero también que les ayude a descubrir los puntos estratégicos a los que deben enfocarse más para potenciar el negocio.
Incluso puedes subir todos los documentos a un archivo digital de manera que pueda ser consultado por ti o tu equipo en cualquier momento y se mantenga actualizado por cada área de la empresa.
A continuación, te propongo un checklist inicial de los documentos con los que deberás contar y sobre todo revisar para tu simulacro de due diligence:
Área de dirección general:
- Planeación estratégica.
- Análisis FODA.
- Análisis Canvas.
- Plan de negocios anual.
- Plan de negocios a 5 años.
- Cartas históricas anuales del CEO.
Área financiera:
- Estados de resultados del año.
- Balance General.
- Reporte de flujo de efectivo.
- Relación a detalle de acreedores y deudores con datos de contacto.
- Relación de cuentas bancarias y de ahorro.
Área legal:
- Acta constitutiva.
- Libro de accionistas.
- Actas de asambleas generales ordinarias protocolizadas.
- Actas de asambleas extraordinarias protocolizadas.
- Autorizaciones de gobierno para operar según sea tu ramo.
- Licencias de funcionamiento.
- Relación de inmuebles arrendados.
- Contratos de arrendamiento.
- Demandas de cualquier tipo recibidas o presentadas.
Área de compras:
- Relación de proveedores.
- Expediente por proveedor.
Área laboral:
- Contratos individuales de trabajo.
- Reglamento interior de trabajo.
- Expedientes de cada colaborador.
- Actas administrativas
- Relación de puestos, antigüedades y sueldo.
- Reporte de pasivo laboral.
- Organigrama.
- Flujograma.
- Descripción de Puestos.
- Manuales de procesos y procedimientos.
Área Fiscal:
- Alta ante Hacienda.
- Declaraciones fiscales (mensual, anual, complementarias).
Propiedad intelectual:
- Registros vigentes de marcas, patentes ante IMPI.
- Registros varios ante INDAUTOR.
La profesionalización de tu emprendimiento es clave para su permanencia a lo largo del tiempo y un due diligence puede ser un primer paso para ello.










