Lectora, lector ¿le gustaría que un político decida si su negocio va a prosperar o no? Voy más allá ¿le gustaría que el director de CFE decida si usted puede poner una empresa o una tienditas o no? Pues la reforma eléctrica va por ahí, le daría todo el poder a una sola persona. Les cuento.
En el parlamento abierto, Manuel Bartlett lo dijo abiertamente. Se quejó de que los generadores privados de energía eléctrica se establezcan donde hay más consumo de energía eléctrica (es como quejarse de que los tortilleros se ponen cerca de donde la gente compra tortillas) y que eso no ha permitido el desarrollo nacional parejo. Entonces, con la reforma, CFE construiría y “ordenaria” el mercado, para decidir donde se establecen los generadores e impulsar el desarrollo donde no se ha dado.
De primer momento suena más o menos lógico, pero ¿lo es?
Sin duda contar con energía eléctrica significa abrir oportunidades de desarrollo. Pero no lo es todo. Es necesario también que esa energía sea lo más barata posible, contar con agua, terrenos, insumos en general y capital humano para poder instalar tu empresa y que sea exitosa. No sólo es energía eléctrica lo que necesita, aunque si es necesaria. Y para ejemplo dos botones: Chiapas yOaxaca. Chiapas tiene generación hidroeléctrica de forma bastante importante, pero no se ha desarrollado. En Oaxaca, la industria eólica aporta carretadas de dinero en el Istmo de Tehuantepec. En términos económicos, el Istmo crece a nivel de dos dígitos, mientras que el resto de Oaxaca tiene un ritmo de crecimiento de 4.5 por ciento el año pasado. Si tener gran capacidad de generación significa per se desarrollo, la zona aledaña a las eólicas sería un gran corredor industrial, pero en realidad esa energía se tiene que evacuar, porque no hay gran industria interesada en instalarse y consumir cerca esa energía.
Otro ejemplo de que la planeación política del desarrollo puede ser un fracaso es La Célula, aquí en el estado y de triste memoria.
Entonces, el establecimiento de la industria energética o la decisión política no son suficientes aunque si necesarias para generar desarrollo.
Actualmente hay una regla fundamental en el sector eléctrico: el acceso a las redes debe ser abierto y no indebidamente discriminatorio. O sea, excepto por consideraciones meramente técnicas, tienen que conectar a cualquier usuario o generador de energía eléctrica que lo pida. En muchas ocasiones, para eso tienen que hacer inversiones importantes, pero al fin deben tener acceso a la red y entonces hay un mercado donde quienes participan pueden decidir a quien se le compra energía y donde se instalan, según les convenga.
¿Qué hace la iniciativa de reforma constitucional?
La reforma cambia eso.
Le da el poder total a CFE y su director para que controlen quien genera, donde genera, quien consume, a quien conectan y a quien no, al sistema eléctrico nacional.
O sea, el político a cargo de CFE (porque siempre han sido políticos) tendría el poder de decidir quien se desarrolla y quien no.
Pero como ya sabemos que no sólo depende de electricidad, la realidad es que con la reforma sólo podrían decidir quien NO se desarrolla. Ese es el poder que tendría el “vicepresidente eléctrico” del país, a cargo de un órgano autónomo, en caso de darse la reforma.
Y si alguien le cae mal el director, si en alguna región del país o entidad o municipio no votaron por el candidato del partido del director, podría decidir que simplemente no se desarrolla o que la energía sale más cara, al fin el pone sus propias tarifas. Donde le caen bien, podría darles todo o bajarle el costo de la energía aunque signifique pérdidas, al fin que es un organismo autónomo y se recupera con subsidios o cobrando más donde gana su oposición.
Porque la reforma no busca generar mayor generación, ni más barata, ni más limpia (la CFE misma en una de las presentaciones de parlamento abierto aceptó que se usará menos hidroeléctrica) sino que el cambio constitucional sólo le daría el poder absoluto a una persona.
¿Le gusta la idea de que sea un político quien decida todo esto y tenga todo el poder?









