Septiembre tiene una relevancia en el rubro jurídico y familiar en México porque se celebra el Mes del Testamento, donde el objetivo es promover la cultura de la previsión patrimonial y fortalecer los lazos familiares mediante la realización de testamentos, destacó Felipe Salazar, catedrático de la Escuela Libre de Derecho de Puebla (ELDP).
El catedrático recordó que este programa se celebra cada año en septiembre, en donde los notarios de todo el país extienden sus horarios de atención, ofrecen asesoría jurídica gratuita en materia testamentaria y reducen los costos de los testamentos, facilitando así su otorgamiento.
Felipe Salazar explicó que los beneficios de hacer un testamento en septiembre son: costo reducido, ya que el testamento tiene un costo especial de mil 800 durante esta campaña; protección patrimonial, que es garantizar la seguridad del patrimonio del testador tras su fallecimiento; asesoría especializada, en la que los notarios, como profesionales del derecho, brindan asesoría detallada y resuelven cualquier duda que los interesados puedan tener.
El catedrático abordó que cuando alguien muere sin haber dejado un testamento se debe iniciar un proceso de sucesión intestamentaria, que puede realizarse ante un juzgado de lo familiar o ante un notario, que es el procedimiento más rápido y simplificado.
El proceso básico para realizar un testamento incluye acudir ante un notario con la documentación que acredita la propiedad de los bienes, como escrituras, boletas prediales, facturas, títulos accionarios, identificación oficial, CURP y la Constancia de Situación Fiscal del testador y dos testigos no familiares.
Felipe Salazar puntualizó que uno de los mitos más comunes es que un testamento no puede cambiarse una vez hecho. Sin embargo, el académico precisó que un testamento es revocable y puede modificarse cuantas veces sea necesario. Otro mito es que el testamento surte efectos inmediatamente, cuando en realidad solo lo hace tras el fallecimiento del testador.
Por último, existen varios tipos de testamento, siendo el más común el testamento público abierto, en el que el testador dicta sus deseos al notario. El testamento no solo cubre bienes materiales, también puede incluir otras disposiciones como el pago de deudas, el nombramiento de un tutor para hijos menores o incapaces, y legados específicos como alimentos, educación o matrimonios.
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