La fiscal Idamis Pastor afirmó que la Fiscalía General del Estado de Puebla actuó conforme a los protocolos establecidos tras la denuncia de desaparición de dos menores de edad, destacando que en ningún momento se incurrió en actos de revictimización.
En respuesta a las críticas de algunos grupos activistas, quienes señalaron que las víctimas fueron expuestas tras aclararse que no habían sido objeto de algún delito, la fiscal sostuvo que el organismo actuó con respeto y transparencia.
“Seguimos los protocolos. Recordemos que la Alerta Amber solicita que se suban las fotografías, datos generales y señas particulares de las personas reportadas como desaparecidas, sean niñas, niños, adultos mayores o mujeres. La información se publica como parte del proceso de búsqueda”, explicó Pastor.
En cuanto a las acusaciones de revictimización, la fiscal negó que se haya vulnerado a las personas involucradas y reiteró que la difusión de datos forma parte del protocolo de la Alerta Amber.
Fiscal asegura que se siguieron protocolos Amber ante desaparición de dos menores pic.twitter.com/0AxQ3TbYaU
— El Heraldo de Puebla (@HeraldoPue) March 7, 2025
“No existe ningún impedimento legal para señalar, una vez localizadas las personas, que no fueron víctimas de un delito. Fuimos respetuosos en todo momento. El hecho de informar que las menores se encontraban resguardadas en la fiscalía para esclarecer las razones de su ausencia no implica revictimización”, puntualizó.
Por otro lado, ante el cuestionamiento sobre si es necesario definir con mayor claridad el término “revictimización” para evitar malentendidos, Pastor reconoció que el debate es válido, pero subrayó que la fiscalía actúa con base en las normativas vigentes.
“Somos libres de expresarnos, cada quien tiene su punto de vista, y es respetable que algunos consideren que hubo revictimización. Sin embargo, la fiscalía trabaja apegada a los protocolos”, concluyó.
El caso ha reabierto la discusión sobre cómo las autoridades comunican las desapariciones y los hallazgos de personas, así como el equilibrio entre la transparencia de información y el respeto a las víctimas y sus familias.









