Los ambientalistas dicen que debemos proteger la Tierra porque es la única que tenemos, pero lo mismo es cierto para nuestro hermano celestial, la Luna.
Por lo anterior, es apropiado, aunque inesperado, que el Fondo Mundial de Monumentos, World Monuments Fund (WMF)en inglés), haya reconocido oficialmente a la Luna como un sitio de Patrimonio Cultural en Riesgo.
El espacio ha estado muy ocupado últimamente. Todos los que tienen mil millones de dólares han estado ansiosos por ir al espacio y eso no ha ido demasiado bien. Un lanzamiento muy publicitado y esperado de Blue Origin se retrasó recientemente varias veces debido al clima.
Un cohete de SpaceX explotó dramáticamente hace algún tiempo, cubriendo las Islas Turcas y Caicos con escombros. Aun así, los reveses no van a frenar el impulso para expandir la presencia de la humanidad en el gran vacío. Hay demasiado dinero en juego como para obsesionarse con detalles minúsculos como la explosión de cohetes. Hace poco, seis mujeres viajaron al espacio, entre ellas la cantante Katy Perry.
Los investigadores de mercado proyectan que la industria del turismo espacial se expandirá 40 veces para 2033 y es donde entran en juego las preocupaciones de la WMF, pues no quiere que los futuros turistas lunares se estrellen contra el lugar de aterrizaje de la Apolo 11.
¿Cuál es el plan? Existen acuerdos internacionales sobre la protección de los objetos espaciales, pero a nadie parece importarle demasiado. De acuerdo al diario estadounidense The New York Times, la WMF sabe que esto parece un problema para el futuro, pero vale la pena defenderlo ahora, antes de que se convierta en un problema.
Además, es una estrategia de relaciones públicas inteligente manifestarse a favor de la Luna. A todo mundo le encanta la Luna pues regula las mareas, les da a los vampiros algo sobre lo que hablar poéticamente, tiene canciones bellas y se erige como un recordatorio ideal y permanente de lo que la humanidad es capaz de hacer.
Por eso, hay que cuidar la Luna, para que nos siga inspirando y gustando observarla, sobre todo en las noches despejadas.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









