Mtro. Mauricio Garduño Gali
La humanidad se encuentra en un punto de inflexión, esto como consecuencia de la promesa incumplida, de un mundo mucho más integrado e igualitario, donde el centro son los Derechos Humanos y la tecnología es la base del desarrollo.
Me refiero, a que estamos viendo pasar ante nuestros ojos, acontecimientos, que ya no son novedad, ni mucho menos punto de asombro, la existencia de la Inteligencia Artificial Generativa; y como grupo estamos aprendiendo a vivir con ella y a normalizar su uso en cualquier plano de injerencia de nuestras vidas, sin embargo, los Estados aún les es casi imposible garantizar el financiamiento para la protección debida de los Derechos Humanos, lo cual ha generado retoricas proteccionistas (lato), incluso autoritarias, para controlar o limitar libertades, so pretexto de estabilidad. Lo cual – en mi opinión – es un contra sentido.
Hace tan solo 11 años, las Tecnologías de la Información, se veían como herramientas de alcance inimaginables, para facilitar la vida de los ciudadanos, sin embargo, algunos pensaban en los riesgos que esto significaba para los seres humanos y advertían de sus riesgos (véase “Sálvese quien pueda” Andrés Oppenheimer).
Pareciera, que de lo anterior expresado, mi opinión respecto al tema es pesimista; no se me malentienda, es cierto que todo avance tecnológico implica un reto y una serie de riesgos que regular y asumir.
En este orden de ideas, y por lo que nos toca aquellos que estamos inmersos en el ámbito jurídico, ya sea en la academia, la consultoría o en el litigio, debemos contar con conocimientos debidamente fundamentados, que nos permitan reconocer y prever los riesgos, que de la utilización de la Inteligencia Artificial se desprenden, es decir generar una óptica objetiva, asentada en los pensamientos crítico y complejo1, con la finalidad de generar certidumbre jurídica a propios y extraños.
Por lo que hace, al ámbito de la Fiscalidad relacionada con la Inteligencia Artificial, y los Derechos Humanos, se advierte para los profesionistas un reto mucho mayor en la prevención de riesgos en esta materia, ya que como podemos revisar de diversos criterios por parte del Poder Judicial de la Federación, por lo que hace verbigracia al Delito de Defraudación Fiscal.
La seguridad jurídica se pone en vilo con la utilización de tecnologías generativas, en el ámbito de la fiscalización; por esto es necesario para los profesionales del Derecho, contar con conocimientos profundamente técnicos que aplicados con debida diligencia en el ámbito práctico del derecho corporativo – fiscal, garantizará protección jurídica y estabilidad a las organizaciones.
En la Universidad Anáhuac Puebla contamos con el programa de posgrado en Derecho Empresarial y Gobierno Corporativo, donde abogados y especialistas en el ámbito jurídico fiscal, podrán actualizar, profundizar, obtener y reforzar, los conocimientos teóricos y prácticos que les permitan desarrollar programas de prevención, para evitar contingencias en materia de fiscalidad, derechos humanos e I.A. a sus organizaciones como a sus clientes.

1 Véase: Edgar Morin.









