Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT) y Artefactos Explosivos Improvisados (AEI), son un riesgo a la seguridad nacional e interior, permiten a grupos criminales en México, desarrollar capacidades terroristas de bajo costo y fácil acceso. Los VANT, además de ser útiles para ejecutar operaciones atacando objetivos desde el aire, con su versatilidad y dualidad operacional realizan también reconocimiento del terreno de combate e infraestructura estratégica y acciones de inteligencia, vigilancia o seguimiento contra miembros de las fuerzas de seguridad, militares o adversarios. Por otro lado, los AEI como minas antipersonal, autos explosivos, granadas u otros, permiten operaciones tácticas de gran impacto algunas veces letales y con múltiples víctimas lesionadas o fallecidas con efecto sicológico generando miedo e incertidumbre en población y autoridades, por lo general son civiles quienes sufren terribles consecuencias. En cualquier caso, la combinación de VANT con AEI es letal.
Entre otras, la razón por la cual los grupos delictivos evolucionaron al uso de minas explosivas es que sus adversarios utilizan Vehículos de Combate Blindados Improvisados (VCBI), los también llamados “monstruos”, son utilizados para transporte de personal, y permiten traslado de armamento pesado en algunos casos antiaéreo. Por sus características y blindaje, la neutralización efectiva de estos vehículos se logra utilizando potentes cargas explosivas instaladas a nivel de suelo o empleando lanzacohetes antitanque (RPG) y similares identificados en diversos escenarios de combate en varios estados de la República Mexicana.
Si bien el uso de AEI en México data de finales del siglo XX por actividad subversiva; en el año 2025 se ha convertido en una táctica generalizada entre grupos criminales en disputa, aunque la mayoría de los incidentes se han focalizado en Guanajuato, Chiapas, Tamaulipas, Michoacán y Chihuahua; debido a la facilidad en su fabricación, bajo costo y sobre todo eficacia indiscutible, en 25 de los 32 estados del país, se han detectado.
Los grupos criminales han comprendido que el uso de AEI les permite intimidar adversarios y controlar territorio, además al ser económicos y de fácil fabricación utilizando en la mayoría de los casos pólvora, o alto explosivo como pentrita y diferentes explosivos industriales, el abastecimiento y entrenamiento para su uso es más fácil que otro tipo de armamento.
El Centro de Estudios Estratégicos de la Haya, documenta la incorporación de drones o VANT en la operación de organizaciones criminales mexicanas desde el año 2010, dividiendo su implementación en tres dimensiones operacionales: 1. Tráfico aéreo de estupefacientes en la frontera norte, 2. Vigilancia de territorios en disputa, 3. Coacción y ataque contra militares y adversarios. Los VANT, pueden controlarse de forma semiautónoma con el empleo de inteligencia artificial, son equipados con sensores, videocámaras y carga útil con explosivos o substancias permitiendo diversas actividades delictivas.
En los catálogos de empresas como la china DJI que domina más del 80% del mercado de VANT, se comercializan equipos con capacidades de carga que superan los 70 kilos incrementándose el riesgo de ataques aéreos con mayor potencial de daño, el desvío de equipos diseñados con fines pacíficos hacia acciones violentas se ha convertido en un problema de seguridad interior y nacional.
En el conflicto entre Rusia y Ucrania, los VANT e AEI combinados, operando en modalidad de vuelo en vista de primera persona (VPP) por medio de fibra óptica para evitar contramedidas de guerra electrónica, son la herramienta bélica más eficiente, indetectable y precisa. Los mercenarios mexicanos y colombianos vinculados con grupos delictivos trasnacionales combatiendo en este conflicto, se advierten como de alto riesgo por la inminente transmisión de conocimientos hacia el escenario delictivo-terrorista en Latinoamérica, es solo cuestión de tiempo para que estas tácticas sean utilizadas en territorio mexicano.
EDUARDO VAZQUEZ ROSSAINZ, ES MÉDICO CIRUJANO Y DOCTOR EN ADMINISTRACIÓN PÚBLICA; ESPECIALIZADO EN INTELIGENCIA Y CONTRATERRORISMO, ES PROFESOR EN LA UDLAP DONDE IMPARTE LA MATERIA DE SEGURIDAD NACIONAL EN UN CONTEXTO GLOBAL.










