El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, dio el banderazo de inicio a los trabajos de rehabilitación y ampliación de la carretera Puebla–Tlaxcala, una obra estratégica que contempla la intervención de 126 calles colindantes con el estado vecino y la ampliación a cuatro carriles de 3.3 kilómetros en el tramo conocido como El Capulín, en los límites con Tlaxcala, específicamente en la zona de Covalonga.
Durante el arranque de la obra, el mandatario estatal subrayó que uno de los principales objetivos de su administración es rescatar y modernizar las vialidades de la entidad, y reconoció que esta carretera permaneció por años sin mantenimiento.
“Es una vía simple, abandonada y sin condiciones adecuadas; eso es precisamente lo que no queremos para Puebla”.
Alejandro Armenta destacó que Puebla es un estado con gran riqueza cultural y turística, por lo que las acciones de gobierno no solo buscan embellecerlo, sino hacerlo más funcional, seguro y eficiente para quienes lo transitan a diario.
Por su parte, el secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, informó que los trabajos incluyen el fresado de 21 mil metros cuadrados, el tendido de 2 mil 866 metros cúbicos de carpeta asfáltica, la ampliación de carriles, la construcción de un camellón central, el mejoramiento de la imagen urbana y la instalación de señalización horizontal y vertical.
El funcionario señaló que esta obra tendrá un impacto directo en más de 131 mil habitantes, además de mejorar la movilidad de más de dos millones de personas, entre residentes, transportistas y prestadores de servicios que diariamente utilizan esta importante vía de comunicación entre Puebla y Tlaxcala.
Foto de Mireya Novo/Agencia Enfoque
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