Entre 2016 y 2025, el salario mínimo en México registró un incremento acumulado de 146 por ciento, mientras que los salarios contractuales apenas crecieron 14 por ciento, frente a una inflación acumulada de 55 por ciento, lo que ha impactado negativamente la productividad y la fidelidad laboral, advirtió José Luis Carazo Preciado, secretario de Trabajo de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
El también integrante del Consejo Técnico del IMSS y representante obrero ante la Comisión Nacional de Salarios Mínimos alertó que, pese a los aumentos, el salario mínimo apenas alcanza el 30.8 por ciento del poder adquisitivo que tenía en 1976. Además, México se ubica en el lugar 151 a nivel mundial entre los países con mayor número de horas trabajadas al año.
Carazo Preciado señaló que la homogeneización salarial ha provocado que 50 por ciento de los trabajadores registrados ante el IMSS perciban entre uno y 1.4 salarios mínimos, lo que ha reducido la brecha entre el salario mínimo y el profesional, particularmente en la Zona Libre de la Frontera Norte, donde ambos ya son prácticamente iguales.
Recordó que en 2016 los salarios contractuales se ubicaban entre 84 y 119 por ciento por arriba del mínimo, mientras que actualmente la diferencia es de apenas 7 por ciento, lo que obliga a replantear las estrategias de negociación colectiva para recuperar el ingreso real de los trabajadores.
Advirtió también una posible disminución en las pensiones mínimas garantizadas, ya que los ajustes se pretenden vincular a las Unidades de Medida y Actualización (UMA), las cuales solo crecen conforme a la inflación.
En materia fiscal, alertó que el Impuesto Sobre la Renta y el subsidio al empleo han incrementado la carga sobre los trabajadores, con tasas de hasta 6.6 por ciento, neutralizando los aumentos salariales. A ello se suma el impacto de las horas extra, pagadas entre 40 y 50 pesos por hora, las cuales también se ven reducidas por el ISR, en un contexto donde dos terceras partes de los trabajadores realizan tiempo extra y 21 por ciento reporta ansiedad laboral.
Finalmente, llamó a vigilar políticas públicas que incidan en la calidad de vida, el trabajo digno y el poder adquisitivo de la clase trabajadora.
La gran empresa concentra el empleo formal
Carazo Preciado destacó que la gran empresa genera el mayor volumen de empleo con seguridad social. De los 22.5 millones de trabajadores afiliados al IMSS, registrados en 1 millón 39 mil empresas, solo 2 mil 433 compañías con más de mil empleados concentran el 28 por ciento del empleo formal, equivalente a más de 6.3 millones de puestos de trabajo.
En contraste, el autoempleo, aunque sostiene la economía actual, no garantiza derechos futuros en materia de salud y seguridad social.
Foto de Mireya Novo/Agencia Enfoque
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