El empate sin goles en Tijuana dejó sensaciones encontradas para Albert Espigares, director técnico del Club Puebla, quien se dijo satisfecho por el crecimiento del equipo, aunque con un mal sabor de boca al reconocer que aún falta contundencia frente al arco rival.
El estratega señaló que, tras lo observado en el encuentro disputado en “la perrera más grande de México”, el balance es positivo en términos de funcionamiento, pero insuficiente en el aspecto ofensivo.
“Haber visto lo que he visto durante el partido me deja satisfecho, por un lado, porque seguimos creciendo, pero por otro lado sí queda el mal sabor de boca de que necesitamos ser más incisivos con el tema del gol”.
Espigares explicó que en el futbol no existen fórmulas mágicas y que el trabajo que realiza con el equipo se centra en un proceso diario para potenciar la mejor versión de cada jugador. Indicó que el énfasis está puesto en el trabajo individual, lo cual se reflejará en el beneficio colectivo, dejando claro que los principales protagonistas son los propios futbolistas.
El técnico del Puebla afirmó sentirse ilusionado con el desempeño mostrado en los últimos partidos, pese a los resultados. Recordó que el equipo cayó por la mínima ante Cruz Azul jugando con un hombre menos durante gran parte del encuentro, empató sin goles frente al bicampeón del futbol mexicano y ahora sumó un nuevo empate en el norte del país.
No obstante, reconoció que aún falta ese “céntimo” para lograr el resultado esperado y reflejar en el marcador el esfuerzo mostrado en la cancha.
Foto de Omar Cuautle
miop









