¿Sabías que el Instituto Nacional Electoral (INE) desarrolló una urna electrónica? Sin embargo, en México el voto continúa emitiéndose en papel, tal como lo establece la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
El vocal ejecutivo del INE en Puebla, Edgar Humberto Arias Alba, explicó que el instituto cuenta con sistemas tecnológicos que permiten mejorar la eficiencia y transparencia de los procesos electorales.
Arias Alba detalló que el INE dispone de una red nacional de internet propia que garantiza la seguridad de la información, además de que su operación se respalda en diversos sistemas de cómputo.
Asimismo, han implementado programas de conteo rápido que permiten conocer tendencias de votación aproximadamente una hora después del cierre de casillas. También utilizan el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), herramienta que posibilita a la ciudadanía dar seguimiento en tiempo real a la acumulación de datos conforme llegan los paquetes electorales.
El vocal ejecutivo indicó que la urna electrónica desarrollada por el INE cuenta con más de 20 años de investigación. Actualmente, integra una pantalla digital táctil y ha sido probada en ejercicios escolares y pruebas piloto en casillas especiales, con el objetivo de que la ciudadanía se familiarice con el dispositivo y se evalúe la transparencia y certeza en la recepción del voto y el cómputo de resultados, los cuales han sido satisfactorios.
No obstante, subrayó que la legislación mexicana mantiene la emisión del voto en boleta impresa, con diversas medidas de seguridad que permiten reconstruir y verificar físicamente los resultados electorales en caso de recuento, sin que ello impida avanzar en la modernización tecnológica de otros procesos.
Históricamente, desde las primeras elecciones federales tras la Constitución de 1824, el voto se realizaba mediante papeletas físicas. Posteriormente, en 1990, se creó el Instituto Federal Electoral (IFE) tras la crisis de credibilidad derivada de la elección presidencial de 1988, cuando la autoridad electoral dependía de la Secretaría de Gobernación. Esta reforma incorporó boletas impresas con candados de seguridad, actas físicas firmadas y cómputos distritales basados en paquetes electorales.
En 2014, el IFE se transformó en el INE y ese mismo año entró en vigor la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que mantiene la obligación del voto en boleta impresa y establece mecanismos de verificación física de resultados.
Foto de Oscar Rodríguez/Agencia Enfoque
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