El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Puebla, José Juan Sánchez Martínez, denunció que algunos inspectores solicitan “mordidas” o dádivas que van de 3 mil hasta 14 mil pesos a establecimientos del sector.
Sánchez Martínez explicó que en casos como el registrado recientemente en una Pozolería Matamoros, la falta de un documento puede derivar en la clausura del negocio, situación que en ocasiones es utilizada para exigir pagos irregulares.
“Nosotros, desafortunadamente, hemos tenido casos en los que inspectores nos han pedido las famosas mordidas o dádivas”, señaló el presidente de Canirac, y subrayó que el sector restaurantero busca no acceder a este tipo de peticiones y mantenerse apegado a la ley.
Sin embargo, reconoció que algunos negocios que no están completamente en regla terminan cediendo a estas exigencias, las cuales pueden ir desde 3 mil, 5 mil y hasta 14 mil pesos.
Sánchez Martínez indicó que los socios de Canirac Puebla trabajan para cumplir con la normatividad vigente, en un contexto donde se han incrementado las inspecciones. En este sentido, reconoció que el área de Normatividad Comercial del Ayuntamiento ha contribuido a que algunos establecimientos puedan regularizar documentos o pagos pendientes.
No obstante, advirtió que en diversas ocasiones los inspectores abusan de su autoridad y que la clausura de negocios no solo pone en riesgo el patrimonio de los propietarios, sino también las fuentes de empleo de los colaboradores.
Ante esta situación, el dirigente empresarial solicitó al Ayuntamiento de Puebla generar condiciones de diálogo previo antes de aplicar clausuras, especialmente cuando se trate de faltas menores que puedan resolverse mediante un proceso de regularización, en lugar de suspender las actividades comerciales.
Foto de Oscar Rodríguez/Agencia Enfoque
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