Como dice la canción Mi Vaca Lechera, del español Fernando García Morcill, compuesta en 1946, Veronika no es una vaca cualquiera, es la primera que puede utilizar herramientas para… rascarse. Sí, aunque usted no lo crea, fue criada como mascota en Carintia, en el sur de Austria, su fascinante caso ha cambiado lo que se sabía sobre la inteligencia animal.
La vaca demostró que puede usar una herramienta de manera flexible, una acción que nunca antes había sido vista en el ganado. La técnica, calificada por los expertos como fascinante, la aprendió por sí sola. Sus herramientas son un palo o una escoba, que utiliza para rascarse diversas partes del cuerpo.
El estudio, publicado en la revista Current Biology, amplió el reducido grupo de animales capaces de utilizar una herramienta con múltiples propósitos. En el caso de Veronika, los cambios de agarre que realiza indicaron que se trata de una acción anticipada, un uso visto solo en primates y córvidos, que son aves inteligentes.
Su historia ha sido documentada por los biólogos Antonio J. Osuna-Mascaró y Alice M.I. Auersperg, investigadores de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena colocaron frente a Veronika una escoba con dos extremos distintos, uno con cerdas rígidas y otro liso.
A lo largo de siete sesiones de 10 ensayos experimentales, Veronika utilizó la escoba en 76 ocasiones para rascarse. Con la boca y la lengua levantaba la escoba, la ajustaba cuidadosamente y la sujetaba con firmeza entre los dientes, para lograr un control preciso del extremo que iba a usar.
Osuna-Mascaró afirmó que lo que puede hacer Veronika es el único caso consistente, es decir, no basado en anécdotas, que se ha conocido en bovinos. Adaptó el uso de cada extremo según la zona del cuerpo. Para áreas de piel más gruesa, como el lomo, utilizaba el cepillo con movimientos firmes de fregado. En cambio, cuando se trataba de zonas delicadas como la ubre o los pliegues del vientre, cambiaba de estrategia. El mango lo reservó para áreas especialmente sensibles y aplicó una técnica mucho más cuidadosa.
De acuerdo al diario español El País, el comportamiento del animal implicó ajustes anticipatorios del agarre, cambios de técnica y una coordinación entre cuerpo y herramienta, rasgos que, hasta ahora, se asociaban exclusivamente con primates y algunas aves altamente inteligentes, como los cuervos. Ver para creer.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









