“Carne de los dioses”, era como los antiguos egipcios describían el oro que usaban para adornar los templos y enviar a sus nobles al más allá. El rey Tutankamón fue hallado con el rostro cubierto por una máscara funeraria de oro que pesaba más de 9 kilos. Su asociación con lo divino perdura hasta nuestros días, casi todas las grandes religiones utilizan el oro para simbolizar objetos y espacios sagrados.
Cuando el capitán John Smith y los colonos británicos llegaron por primera vez a la colonia de Jamestown en Virginia a principios del siglo XVII, registraron a bordo del barco a dos orfebres, un joyero y dos refinadores.
Su llegada introdujo el oro como forma de moneda, en consonancia con la práctica europea.
¡Oro! ¡Oro del río American! proclamó Samuel Brannan en 1848, paseando una botella de polvo de oro por San Francisco dando inicio a la Fiebre del Oro.
Aunque este empresario y misionero mormón nunca extrajo oro personalmente, se convirtió en el primer millonario de California al monopolizar la venta de suministros a quienes sí lo hacían.
Incluso antes de que 300 mil personas miraran hacia el oeste en busca de una gran fortuna, el oro ya era la base de la moneda estadounidense. Aunque la gente intercambiaba billetes a diario, el oro era lo único que se aceptaba internacionalmente.
Sin embargo, la Fiebre del Oro cambió el significado del sueño americano por los especuladores, que ya no se contentaban con acumular riqueza con el tiempo, buscaban fortunas inmediatas.
Los estadounidenses siempre han recurrido al oro en tiempos de incertidumbre y ansiedad financiera. En el período previo a la Gran Depresión, acumularon monedas y lingotes, aferrándose a su riqueza.
El gobierno estadounidense posee vastas reservas propias en Fort Knox, que recibió su primer oro en 1937 y actualmente custodia 147.3 millones de onzas de este metal. La bóveda fortificada en Kentucky está cerrada al público, lo que permite que la imaginación vuele con teorías conspirativas y mitos como que el oro ha desaparecido o es falso o que la bóveda contiene objetos extraterrestres.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









