Con un doblete de Jude Bellingham, la Selección de Inglaterra derrotó 2-1 a Noruega en tiempos extra y avanzó a las semifinales de la Copa del Mundo, en un partido disputado en el Miami Stadium, donde la mayoría de los asistentes fueron aficionados ingleses, aunque la presencia de seguidores mexicanos también se hizo notar.
Si bien alrededor del 85 por ciento de las gradas estuvo ocupado por aficionados ingleses, principalmente en la zona norte y detrás de las bancas, mientras que los seguidores noruegos se ubicaron detrás de la portería sur, cientos de mexicanos estuvieron distribuidos por todo el estadio. Incluso, en un par de ocasiones, retumbó el tradicional «¡México, México!» durante el encuentro, ante la sorpresa de los aficionados europeos.
Entre los asistentes se observaron aficionados con la playera verde, el uniforme negro y el jersey blanco de la Selección Mexicana, además de camisetas de equipos de la Liga MX como América, Cruz Azul, Chivas, Monterrey y Bravos. También hubo quienes portaron uniformes clásicos de equipos desaparecidos, como Tiburones Rojos de Veracruz y Monarcas Morelia.
Mientras los seguidores ingleses y noruegos llamaban la atención con banderas, cascos vikingos, pelucas rubias al estilo Erling Haaland y máscaras con los rostros de Harry Kane y Jude Bellingham, el ingenio mexicano también estuvo presente con sombreros de charro, atuendos de mariachi, pelucas y barbas de estambre inspiradas en los vikingos, disfraces del Chapulín Colorado y banderas nacionales.
La explicación de la numerosa presencia mexicana fue sencilla, aunque dolorosa para muchos aficionados: ese partido de cuartos de final era el que le habría correspondido disputar a México si hubiera derrotado a Inglaterra en los octavos de final el fin de semana anterior.
De hecho, entre los seguidores mexicanos era común escuchar frases como: «Este era nuestro», «Aquí estaríamos» o «Este juego sí lo ganábamos».
Ahora, Inglaterra enfrentará a Argentina en las semifinales de la Copa del Mundo el próximo 15 de julio en el Atlanta Stadium. Será un duelo de eliminación directa entre ambas selecciones 28 años después del enfrentamiento en los octavos de final de Francia 1998, ganado por Argentina en penales, y 40 años después del histórico partido de México 1986, cuando Diego Armando Maradona marcó «La Mano de Dios» y «El Gol del Siglo».
Foto de Omar Cuautle
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