El nanosatélite AztechSat-1, fabricado por la comunidad de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), concluyó con éxito su misión, certificó la NASA y la Agencia Espacial Mexicana.
El vicerrector de Investigación de esta casa de estudios y director general del proyecto AztechSat-1, Eugenio Urrutia Albisua, destacó el apoyo recibido por la Universidad de parte de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA por sus siglas en inglés).
Recordó que la misión del primer nanosatélite mexicano fue la de lograr un innovador enlace intersatelital con la constelación denominada “GlobalStar”, en un experimento que a nivel mundial logra un aporte significativo en el campo de las telecomunicaciones, ya que con ello se evita que este tipo de artefactos dependan de sus estaciones terrenas, traduciéndose en reducción de costos y mayor aprovechamiento de la vida útil de estos dispositivos.
Actualmente el AztechSat-1 se mantiene orbitando alrededor de la Tierra a una velocidad aproximada de 27 mil kilómetros por hora (unos 7.6 kilómetros por segundo), y así se mantendrá hasta que se determine la conclusión de su misión, entonces el dispositivo seguirá un protocolo programado para desintegrarse al entrar en contacto con la atmósfera terrestre, por lo que no se convertirá en basura espacial.
La fecha de lanzamiento de AztechSat-1 fue el 5 de diciembre de 2019, desde la estación en Cabo Cañaveral, en la nave espacial SpaceX Dragon y con la misión SpaceX CRS-19.
El depliegue del nanosatélite a la órbita baja desde la Estación Espacial Internacional fue el 19 de febrero de este año.
De esta manera, Urrutia Albisua refrendó el compromiso de la UPAEP por seguir aportando conocimientos e innovaciones tecnológicas y científicas en el campo aeroespacial y anunció que la institución, actualmente, trabaja en dos desarrollos que podrán generar importantes aportes.
Uno de ellos, la UPAEP trabaja con la NASA y la AEM, así como otras instituciones mexicanas de educación. El objetivo es monitorear la vida marítima a través de nanosatélites como el AztechSat-1 para poder entender su comportamiento y lograr su protección ante eventuales perforaciones petrolíferas.
Otro, es el proyecto de monitoreo de volcanes desde el espacio, con una observación terrena, drones y globos de gran altitud. Ambos proyectos se encuentran en una fase temprana de desarrollo.









