La fotografía, al igual que la holografía, es una técnica de reproducción de la imagen, el sistema entre una y otra varía. En la primera, se trata de una representación bidimensional con un único punto de vista, mientras que en la segunda, hay una figura tridimensional que puede ser apreciada desde diferentes ángulos que proporcionan información sobre el entorno y el espacio que rodea al objeto o persona.
La holografía fue descubierta en 1947 por el físico húngaro Dennis Gabor, quien buscaba un método para mejorar la resolución y definición del microscopio electrónico, y encontró un nuevo procedimiento para formar imágenes, al cual llamó holografía (del griego holos que significa todo), la cual hace referencia a que cada parte posee la información presente en el todo.

Su hallazgo no tuvo ningún éxito hasta que se inventó el láser. Entonces, su idea original dio lugar a innumerables aplicaciones científicas y tecnológicas, mismas que lo hicieron merecedor al Premio Nobel de Física en 1971. En ese mismo año, se fundó una Escuela de Holografía en San Francisco, donde científicos, ingenieros y artistas aprendieron a desarrollar esa nueva y revolucionaria técnica.
La holografía llega a la música
La primera aparición del holograma de un cantante fallecido en la industria musical tuvo lugar en 2012, año en el que el rapero Tupac Shakur “regresó a la vida” en el Festival de Música y Artes de Coachella Valley. Desde ese momento, hologramas de artistas finados se empezaron a usar en giras mundiales.
Aunque parezcan simples, estos espectáculos requieren de una extensa investigación y muchas horas de ensayos en cuanto al diseño del escenario y el juego de luces, porque el artista proyectado a través de la tecnología láser debe ser una imagen tridimensional que luzca muy parecida a la realidad.
Información de la UNAM









