Alejandra Frausto, secretaria de Cultura, informó que el homenaje para Miguel León-Portilla se llevará a cabo el jueves 3 de octubre, a partir de las 10:00 horas en el Palacio de Bellas Artes.
“Mandamos nuestra querencia y un gran saludo a sus dolientes. Nunca morirán tus flores, jamás morirán tus cantos. Grande Maestro, Miguel León Portilla”, escribió la funcionaria federal en su cuenta de Twitter ayer martes por la noche.
Destacó además que es lamentable la pérdida de León-Portilla, pero la semilla de su pensamiento seguirá alimentando a las nuevas generaciones de pensadores, quienes hoy dialogan de tú a tú con el mundo.
Comentó que el historiador y pensador mexicano destapó un cesto olvidado y lo puso sobre la mesa, ello para saber que ahí había pensamiento filosófico y literaturas indígenas al nivel de las más grandes civilizaciones.
“El maestro nos enseñó todo lo que había que enseñar, este año que parte, su voz se escucha más fuerte que nunca, su legado es eterno y el amor de México a su trabajo también. Acompañamos a Chonita, Mariza y su familia. Lo honraremos con la alegría, orgullo y esplendor que merece”, destacó.
De acuerdo con el área de comunicación de la Secretaría de Cultura, el homenaje se logró en mutuo acuerdo con los familiares de León-Portilla, sin embargo “la familia expresamente pidió que la información del funeral se mantuviera en privado”.
El historiador de México
Según cuenta la vieja tradición, entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, en el cerro del Tepeyac, la virgen María se le apareció cuatro veces al indio de Cuautitlán: Juan Diego muerto supuestamente nueve años después, en 1540.
Cuando ocurre tal suceso, éste “se muestra sorprendido al principio al escuchar cantos de aves preciosas a las que el monte parece responder resume Miguel León-Portilla en su libro Tonantzin Guadalupe (El Colegio Nacional / Fondo de Cultura Económica, 2000). Oye luego que alguien lo llama. Pronto se da cuenta de que es una noble señora, a la que se acerca y contempla. Ella le dice que es la madre del Dador de la Vida, Ipalnemohuani, Dueño del Cerca y del Junto, Tloque Nahuaque. En seguida le encarga obtenga del obispo de México, fray Juan de Zumárraga, se le edifique un templo en el llano, al pie del cerro. El indio se sorprende hondamente”.
La praxis de León-Portilla
Esa labor la hizo como integrante del Colegio Nacional, desde 1971; de la Academia Mexicana de la Historia, donde ocupó el sillón 17 entre 1969 y 2015, además de investigador de la UNAM, donde durante 11 años también fue miembro de su Junta de Gobierno y profesor en la Facultad de Filosofía y Letras durante más de medio siglo.
Formó parte de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1962, cuando tomó posesión de la silla VII, así como del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, desde 1957, como profesor, investigador y director entre 1963 y 1975.
Compromiso con el mundo indígena
León-Portilla resaltó que más de un millón y medio de personas tienen al náhuatl como lengua materna y son muchas más quienes tienen esas raíces, viven esa cultura, sus tradiciones, costumbres y forma de comprender el mundo y relacionarse con él.
De ahí que promoviera la educación bilingüe rural en todo el territorio mexicano e incluso trabajara en México, muchas lenguas y culturas, textos para alumnos de secundaria y preparatoria, los cuales tenían como meta evitar la muerte de las lenguas indígenas y, con ellas, la cosmogonía y la cosmovisión de cada etnia.
Al respecto es famoso su poema “Cuando una lengua muere”, en el cual expresó que “Cuando muere una lengua entonces se cierra a todos los pueblos del mundo una ventana, una puerta, un asomarse de modo distinto a cuanto es ser y vida en la tierra”.
Distinciones recibidas
Es por ello que el estudioso de la filosofía náhuatl recibió toda clase de títulos y condecoraciones, entre ellos 28 doctorados Honoris Causa de universidades de toda América, Europa e Israel.

También la Medalla Belisario Domínguez que le entregó el gobierno de México en 1995; el reconocimiento “Living legend” (leyenda viva), el cual en 2013 le dio el Congreso de Estados Unidos; el XV Premio Internacional Menéndez Pelayo, en 2001, y el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía, en el campo de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, en 1981.
Con información de Notimex









