Roberto Quintero
“Planeando el 2020”
Para un marinero nunca hay viento a favor si no sabe hacia donde se dirige, lo mismo ocurre cuando estamos emprendiendo.
Es clave que como emprendedores tengamos claridad y certeza de nuestros objetivos y es por ello que en este mes de diciembre debemos tener listo nuestro plan de negocios para el 2020.
La tentación de postergar la realizacion del plan de negocios anual es común ya que nunca es cómodo enfrentarse a la rudeza de los números y asumir el compromiso de una meta económica determinada.
La meta de un emprendimiento es la creación de valores económico, Espiritual, social e intelectual y es precisamente en el plan de negocios anual donde plasmaremos en blanco y negro el indicador financiero de la rentabilidad de la empresa (ebitda) por alcanzar, que deberá ser nuestra meta económica.
La hipótesis para la generación del valor económico se conforma por cuatro premisas básicas:
1. Los responsables de vender deben lograr su meta e incluso superarla.
2. En relación al costo, los controladores de este egreso deberán mantenerlo de acuerdo al presupuesto, y de ser posible por debajo.
3. Con respecto al gasto, los controladores de este egreso deberán mantenerlo por debajo del presupuesto.
4. Los tres equipos deben lograr su premisa sin contravenir valores y manteniendo la promesa de marca. Tarea nada fácil, pero nadie nos dijo que emprender era tarea sencilla.
Nuestro plan de negocios 2020 será nuestra biblia, nuestro mapa de navegación y nos permitirá que a pesar de tormentas y de imprevistos, lleguemos a buen puerto, es decir estemos en diciembre del siguiente año satisfechos de haber alcanzando las metas económicas planteadas en el plan.
Este valioso documento deberá contener un reporte de lo ocurrido en el año 2019, nuestra misión, visión, filosofía y valores, la proyección financiera anual y las acciones que realizaremos para lograrlo.
Sugiero que el plan sea firmado por cada uno de los involucrados y se desglose en los indicadores de desempeño en cada uno de los departamentos de la empresa y finalmente se circule y se socialice.
El mejor regalo que le puede traer Santa Claus a tu emprendimiento es precisamente la planeación del año.
“El mundo entero se aparta cuando va pasar a un emprendedor que sabe hacia dónde va”.










