Y lo que antes nos faltaba,
ahora nos sobra,
mientras, a otros se les acaba!
El tiempo.
Y se detuvo
con sus minutos,
y se alargó
en un exilio casero,
Interminable,
Irremediable,
Insólito.
Y con este
llegó el silencio de las calles
las grandes avenidas,
el ambiente febril,
la receta; distante.
Te dije – ¿Te imaginas la Gran Vía vacía?
¿Y Venecia, silente,
con aguas claras?
Me es imposible,
ni siquiera imaginar,
y México…. escondido,
mira ya tras la rendija,
el ojo atento,
aterrado al que viene,
como si de un pasaje de Rulfo se tratara.
La economía se desploma,
los diarios anuncian desesperados:
«Wall Street cae en medio de la pandemia»,
el Paracetamol superó al Prozac.
¡Todo resulta complejo!
¡Todo!
Incluso
El amor en tiempos de Coronavirus
es complejo,
inalcanzable,
e irreverente
se está, sin estar.
-Aún recuerdo los días
en qué bailábamos en los salones, dijiste,
éramos felices y no lo sabíamos.
Anel Nochebuena









