Lic. César Sotomayor S.
“Gobierno ajeno de la realidad económica”
Hoy en el mundo la preocupación no solo es por problemas de salúd sino con mayor enfasis por problemas económicos y con toda razon; la planta productiva mundial esta detenida, ejes economicos torales como el turismo y sus derivados estan frenados y eso sin duda provoca un problema de dimensiones inimaginables en los países.
México no es la excepción, hace unos dias el Presidente hizo una invitación a empresarios para mantener los trabajos suspendiendo actividades y pagando al 100% prestaciones y sueldos, el mismo presidente que al inicio de su administración, supuestamente defendiendo la austeridad despidió a mas de ciento veinte mil trabajadores federales argumentando una reorientación del gasto para apoyar los programas de bienestar social, como son las becas a los “ninis” y adultos mayores entre otras, situación que debía estar cubierta en el presupuesto de egresos. Con motivo de la pandemia el Ejecutivo decidió separar de sus encargos a varios funcionarios de la Dirección General de Aduanas y de un sin número de Fideciomisos Federales.
En el País tenemos 20.6 millones de trabajadores inscritos en el IMSS con un salario promedio de $12,425 mensuales y 10 millones ganan menos de dos salarios minimos. Es decir nuestra planta productiva podría ser debastada a velocidad increible y tardariamos muchos años en recuperarla.
Hay que tomar acción, para lo cual el sector empresarial organizado del país ya propuso formalmente diversas acciones, entre las que destacan: Establecer con fondos públicos un programa de aproximadamente 100,000 millones de pesos para que la banca de desarrollo garantice créditos a través de la banca privada con enfoque particular a MIPYMES, con problemas de liquidez, para conservar empleos y sufragar la nómina. Se buscaría operar con tasas de interés blandas, de acuerdo con los mecanismos utilizados por la banca de desarrollo. Diferir (sin condonación) las contribuciones a la seguridad social por 60 días. Diferimiento de pagos de impuestos de las empresas hasta 90 días sin cargo de intereses. Suspensión temporal de pagos provisionales del ISR (propio y retenido por sueldos). Contribuciones diferidas a doce pagos en 2021. Incentivo por pronto pago. Establecer un procedimiento expedito para agilizar la devolución de los saldos a favor de IVA aplicable durante todo el ejercicio de 2020. Compensación universal para todo el año. Empresas grandes comprometidas a disminuir los tiempos de pago a proveedores MIPYMES. Tratándose del sector primario, permitir la deducción en la adquisición de terrenos que tengan como único destino el agrícola o ganadero.
En el sector informal tambien se propuso que el Gobierno otorgue Créditos a la palabra mensuales de 25,000 pesos (con un costo de 75 mil millones de pesos para una cobertura de hasta 3 millones de personas, bajo el planteamiento actual del programa).
Ante la pregunta lógica ¿De donde financiaria el Gobierno estos programas? Se propusó utilizar la caja actual del sector público y cambiar concepto de deuda neta por deuda bruta, esto libera 425,000 millones de pesos. Uso de fondos de estabilización por un total de 243,000 millones de pesos, Postergar el objetivo de finanzas públicas de 2020. Incremento temporal del nivel de endeudamiento hasta en 4% del PIB. Para sufragar gasto en salud, para compensar caídas en ingreso, para sentar las bases para la reactivación de la economía. Seamos realistas, todas las economías del mundo incurrirán en mayor deuda en términos absolutos y como proporción al PIB.
En conlcusión si el Gobierno hace caso de estas recomendaciones se prevee un crecimiento del PIB: -2.5% y quizá hasta 0%, Inflación: 3% – 5%, tipo de cambio: 21 a 22 pesos, deuda/PIB: alrededor de 50%, desempleo: 300,000 a 400,000. Si no hace a las recomendaciones caso se prevee crecimiento del PIB: -7 al -10%, inflación: 6% – 10%, tipo de cambio: 25 pesos, deuda/PIB: aproximadamente 50% (mayor tipo de cambio, mayor déficit y menor PIB) y desempleo: 800,000 a 1,000,000.
El pasado domingo el ejecutivo federal anunció una serie de medidas que buscan reactivar la economía, enfatizando que ahora quien se va a fajar el cinturón será el gobierno y no el pueblo ya que se ajustaran sueldos y se eliminaran aguinaldos en altos puestos de gobierno, los puntos que destacan son: 35 mil millones de pesos del ISSSTE para entregar créditos para 670 mil trabajadores, Fovisste e Infonavit destinarán 177 mdp para créditos de vivienda en estos 9 meses para 442 mil 500 trabajadores, Seguirán los estímulos fiscales en gasolina en la frontera y no aumentarán o crearán impuestos, IVA se devolverá con prontitud, como lo pidieron los empresarios, tiempo oficial de publicidad del gobierno se entregará a los medios de comunicación, ante la depreciación del precio del petróleo, México creará más hidrocarburos, 2 millones de nuevos empleos habrá al final del 2020, aeropuerto de Santa Lucía, Tren Maya y Dos Bocas seguirán firmes, además de mencionar que se reducirá la publicidad gubernamental y viáticos, manifestando que se baso en su optimismo ya que la mayoría de las familias ya han sido beneficiadas con algún programa del bienestar.
En conclusión no hay comunión de ideas entre empresarios y Gobierno, me parece que la propuesta del presidente se queda corta y por tanto los efectos serán los más negativos. Sin embargo debemos seguir trabajando para que este país crezca, por que sin duda México es más grande que cualquier dificultad.

Notario Público, Mediador Certificado por el TSJEP y profesor académico de la ELDP









