Roberto Quintero
“Las enseñanzas de Don Lorenzo en momentos difíciles”
“En momentos de caos surge la bondad o la mezquindad en cada uno de nosotros, pugnemos porque la bondad sea la manera de afrontar esta pandemia”.
Tuve la enorme oportunidad de convivir con Don Lorenzo Servitje durante mi gestión como presidente nacional de la Unión Social de Empresarios de México, una de las tantas organizaciones que Don Lorenzo creó e impulsó en su vida. En lo personal considero, incluso, que ésta era una de sus consentidas.
Don Lorenzo, quien falleció en el año 2017, fue fundador de Bimbo y de innumerables movimientos sociales de diversa índole. Empresario generoso y siempre dispuesto ayudar, era común que cuando se le pedía un consejo tomara de su escritorio de madera un block de rayas con hojas color amarillo y plasmara sus recomendaciones sobre el tema consultado.
Fue así como Don Lorenzo plasmó en su block amarillo lo que para él era la receta del éxito. Me permito hacer referencia y algunos comentarios a un documento escrito por su puño y letra sobre los 13 ingredientes del éxito emprendedor:
1. Crear empresas, no negocios.
El compromiso del empresario es mucho más trascendental que solo generar dinero.
2. Seamos empresarios plenamente humanos.
La persona es el origen y el fin de la actividad emprendedora.
3. Seamos técnicamente competentes.
Las ganas no son suficientes, es necesario tener las competencias y estar en constante innovación.
4. Compromiso con la calidad.
Ofrezcamos una promesa de marca y cumplamos con ella.
5. Tengamos visión de largo plazo.
Una empresa requiere tiempo y paciencia para dar los resultados esperados.
6. Crecimiento acelerado.
Si no creces, decreces y eres vulnerable como compañía.
7. Reinvertir los recursos generados.
Antes de tomar un solo peso como dividendo es necesario la reinversión para mantenerse en la batalla.
8. Principio de austeridad.
El dinero a veces es tóxico para el emprendedor, nos confunde y nos vuelve soberbios.
9. Centrados en el cliente.
El foco de nuestras decisiones debe estar en satisfacer las necesidades actuales y futuras de nuestros clientes.
10. Formación permanente.
La capacitación puede parecer cara, pero la falta de capacitación es mucho más cara y generalmente mata a nuestras empresas.
11. Cultura del trabajo.
El trabajo es una bendición, ya que convierte las ideas en realidades y transforma para bien a la persona humana, el trabajo dignifica al emprendedor.
12. Institucionalizar.
Todo debe estar manualizado, de manera que haya orden y rendición de cuentas en la empresa.
13. La suerte si existe en los negocios.
Si quieres hacer reír a Dios, platícale tus planes. Finalmente, el destino nos pone a prueba y nos presenta situaciones que no contemplábamos.
De estos grandes conceptos que Don Lorenzo nos compartió, el que más adopté de él y mayor significado he encontrado a lo largo de mi vida es que, la persona es lo más importante en la empresa.










