En un país donde los niveles de violencia al interior de las familias son altos, el confinamiento obligatorio por COVID-19 genera otros problemas de salud mental, sobre todo para algunas mujeres y niños que viven situaciones de violencia.
Para ellos, el fin de semana y vacaciones son la peor época porque están en contacto continuo con su maltratador.
De acuerdo con Carolina Santillán Torres Torija, supervisora académica de la estrategia Crisis, Emergencia y Atención al suicidio de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, con el confinamiento esas mujeres y niños van a estar expuestos y en riesgo de generar estrés postraumático, ya que habrá más accidentes y presenciarán la violencia contra sus mamás o cuidadoras.
“Los niños expuestos a observar esto y no poder pedir ayuda ni denunciar corren mucho riesgo, además de no poder decir nada porque piensan que destruirían su familia y cargarían con esa culpa”.
Carolina Santillán refirió que al terminar el periodo de confinamiento los psicólogos tendrán que estar listos para hacer un tamizaje, porque durante la cuarentena se dio la reactivación de estos problemas de los que probablemente podrían escapar o huir al salir a la escuela y ahora tendrán que tolerarlos todos los días.
“Entre el 20 y 30 por ciento de la población presentarán una de estas problemáticas, hay que confiar en que el 70 por ciento de las personas saldrán adelante porque somos resilientes”.

Por otro lado, la académica exhortó a la sociedad a estar atentos para identificar tempranamente síntomas de estos problemas y motivar a la persona que está ejerciendo la violencia a buscar ayuda profesional.
Las mujeres no deben dejar el contacto social significativo para poder detectar esta situación y apoyar a las víctimas dándoles asilo si la situación es muy grave.

“La red de apoyo social, el círculo de amigos que tengamos es el factor que más predice que no haya problemas de salud mental. Es el momento de crear comunidad, ser solidarios, estar presentes y no hacernos de la vista gorda”.
Con información de UNAM Global
Fotos: Especial










