La Ciudad de Puebla de los Ángeles puede ser calificada como un caleidoscopio histórico, en el que las leyendas, la historia, la religión y el humanismo se entremezclan, a fin de presentar una ciudad que, actualmente, cumple 489 años de fundada, sigue produciendo gran cantidad de estudios respecto a su fundación y desarrollo.
El actual valle poblano recibió en la época previa a la conquista de los pueblos mesoamericanos el nombre de Cuetlaxcoapan, que en lengua náhuatl significa ‘lugar donde cambian de piel las víboras’, un sitio considerado neutral por las culturas que se desarrollaron alrededor de la misma, así como sagrado.
Concluida la conquista de Tenochtitlán en el siglo XVI, las autoridades hispánicas se orientaron tanto filosófica como políticamente hacia el establecimiento de un centro poblacional en donde los castellanos pudieran vivir y sustentarse en un modelo urbano, que jurídicamente se opusiera a la encomienda y, por tanto, de la explotación indígena.

(François Aubert)
Varios personajes se pueden mencionar respecto a la fundación de la Angelópolis, siendo algunos más conocidos como Fray Toribio de Benavente o Fray Julián Garcés; sin embargo, en las siguientes líneas es menester señalar a dos que específicamente están siendo rescatados dentro de la historia poblana:
Mercurino Arborio de Gattinara y María de Estrada
Mercurino Arborio Gattinara nace en Piamonte en el año de 1465, como miembro de una familia noble. Estudió Derecho en la Universidad de Turín mostrando grandes aptitudes para el ejercicio de la jurisprudencia, que llamaron la atención del Duque de Savoy, Filiberto II, quien le ofrece ser consejero de su esposa Margarita.

A los cincuenta y cuatro años de edad, Gattinara pasa a ser Gran Canciller del que llegaría a ser el Rey Emperador Carlos, en quien el jurista piamontés ve al Dux Novus que podría llevar a la cristiandad a la era del Espíritu Santo conforme al pensamiento milenarista de Joaquín de Fiore, quien señalaba en dicha era un cambio definitivo de los tiempos, dando inicio a un periodo de verdadera moralidad y conciencia cristiana.
Gattinara escribió un documento titulado La Gran Ciudad de Tenustitlan, en el cual se hacía una descripción de los asentamientos urbanos, las provincias y la cantidad aproximada de habitantes en el Nuevo Mundo.
El pensamiento de Gattinara se encuentra plasmado en los oidores de la Segunda Audiencia de la Nueva España, ya que todos estuvieron relacionados y supeditados jerárquicamente al Gran Canciller, quien plasmó en sus nombramientos su propio idealismo. Cuando finalmente llegaron a la Nueva España, introdujeron el pensamiento de Mercurino Arborio di Gattinara a los territorios conquistados.
Para el momento en que Puebla fue fundada, apenas un año había transcurrido de la muerte del canciller Gattinara, pero sus ideales milenaristas y humanistas se materializarían con la ayuda de Juan de Salmerón, oidor de la Segunda Audiencia de la Nueva España. Sería él, el encargado de plasmar en Puebla el pensamiento del gran Canciller.
Cabe señalar que los primeros religiosos Franciscanos que vinieron a la Nueva España traían la influencia del pensamiento de Joaquín de Fiore, lo que con la ayuda de la influencia de Gattinara en la Segunda Audiencia, los inspiró a realizar un ensayo de un centro urbano milenarista en el Nuevo Mundo, que se oponía a la figura de la encomienda: La Puebla de los Ángeles.
De María de Estrada hay muchos aspectos todavía en discusión sobre su origen y antecedentes. De supuesta ascendencia judía fue probablemente criada por gitanos de quienes aprendió la forja del acero y el manejo de la espada.
Posteriormente, por su condición de judía, María de Estrada sería sometida a tortura, pero fue absuelta por una orden de los Reyes Católicos, quienes extendieron un perdón a todas las mujeres condenadas a muerte que se embarcaran rumbo al Nuevo Mundo.

La primera noticia que se tiene de María de Estrada fuera de la Península Ibérica, es su arribo a Cuba en 1519, donde participó en la llamada Batalla de Matanzas, según lo relatado por Bernal Díaz del Castillo.
María de Estrada tendría aproximadamente treinta y ocho años cuando se embarcó en la expedición de Cortés, junto con otras hispanas, indígenas y negras que viajaban en calidad de amantes y criadas.
De Estrada peleó junto con los soldados castellanos, contra los indios guerreros de Cintla, en el actual estado de Tabasco.
El siguiente dato que se tiene de ella es en Tenochtitlan, y corresponde a su participación como la única mujer que estuvo junto a Hernán Cortes peleando desde un inicio, y como una de las sobrevivientes de la Noche Triste; los cronistas de la época la calificaron como una mujer con ‘ánimo varonil’, semejante al de los ‘más valientes hombres del mundo’, olvidándose su sexo y dejando atrás atribuciones únicas para el hombre como eran la valentía y el honor.
Posteriormente, María de Estrada participó con cortés en la Batalla de Otumba de 1520, donde destacó también por su arrojo. Poco después, María de Estrada solicitó a Hernán Cortés el poder levantarse en armas y atacar a los indígenas de Tetela y Hueyapan, a cambio de recibir una encomienda, que le fue otorgada en 1522.
María de Estrada residió en la ciudad de Puebla desde su fundación, convirtiéndose en la primera mujer soldado y encomendera de la Angelópolis, así como una de sus habitantes fundadoras.

Abogado por la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de México, doctor en Derecho por la Universidad de Navarra. Autor de varios libros y diversos artículos.
Fotos de Twitter @PueblaAyto, @SafinumNerf, @Dario_Madrid_F y @Heroica_Tetela









