Cientos de familias poblanas se manifestaron desde sus hogares contra las nulas acciones de los gobiernos federal y estatal para paliar las condiciones de hambre y pobreza que la cuarentena, decretada por mandato oficial, ha ocasionado en los sectores más vulnerables de la población, quienes al perder su empleo, se han quedado sin sustento para sobrevivir.
Cartulinas y lonas improvisadas con retazos de telas colgaron de la entrada y ventanas de múltiples hogares poblanos, todos con la misma petición: apoyo verdadero por parte del gobierno para sobrevivir. En las mantas se veían mensajes como “Otro día sin trabajo, otro día sin comida”, “En casa y sin comida”, “Mis hijos no tienen comida” y “En Puebla nos morimos de hambre”.

La protesta se hizo presente prácticamente en todas las regiones del estado; se registraron mantas con mensajes de denuncia en las comunidades de San Vicente Boquerón, en Acatlán; Guadalupe, en Petlalcingo; Tecomatlán; Comaltepec, Las Lomas y Tatoxcac, en Zacapoaxtla; en las colonias Manuel Serrano, en Huauchinango, la Juan Celis Ponce, de Venustiano Carranza, y en la localidad de Chicontla, en Jopala; en Izúcar de Matamoros fue en la cabecera municipal y las colonias Antorcha Popular 1 y Cruz Verde; Atzala, Tilapa; Atencingo, Chietla; en Zacatlán y Olintla; en Puebla Capital, la colonia Balcones del Sur se llenó de trapos blancos con las consignas.
Las familias poblanas más vulneradas, apoyadas por el Movimiento Antorchista Nacional, han emprendido desde el decreto oficial de la cuarentena una serie de denuncias públicas a través de redes sociales y que, ahora, han llevado a la calle dentro de sus posibilidades para evitar ser más propensos al contagio por Covid-19; la demanda es la misma “estamos muriendo de hambre y el gobierno no hace nada”.
Y es que, según el Informe anual sobre la situación de pobreza y rezago social 2020, publicado por la Secretaría del Bienestar, Puebla tiene uno de los más altos porcentajes de personas en el país que viven en situación de pobreza, con rezagos en seguridad social y vivienda digna, hecho que se intensifica ahora por la contingencia.
Muchos de los participantes de esta mega protesta silenciosa son personas que, a causa de la cuarentena han sido cesados sin paga de sus centros de trabajo o, de plano, se han quedado sin fuente de ingresos al formar parte de las filas del empleo informal, por lo que exigen que el gobierno estatal y federal que realice acciones que de verdad favorezcan a los más necesitados.

Teresa Ortiz, habitante de la colonia Balcones del Sur que se manifestó hoy en la entrada de su hogar, señaló que por esta situación, tanto ella como su esposo se han quedado sin empleo: “soy empleada doméstica y desde que inició la pandemia, hace 40 días, me dijeron que ya no me podían apoyar porque la patrona ya iba a estar en su casa y yo ya no podía ir; hemos salido adelante aquí en la colonia porque nos han enseñado a apoyarnos entre vecinos, pero, por ejemplo, no nos ha llegado ningún apoyo. Estamos sin trabajo y sin ayuda”.
Recientemente la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), afirmó que solo uno de cada 10 poblanos sería capaz de solventar los gastos de la cuarentena sin percibir un salario, pues nueve trabajadores no cuentan con ahorro para contingencia o de riesgos, además cuentan con salarios muy bajos, por lo que complicaría solventar sus gastos durante tres meses.
Es por esto que Juan Manuel Celis Aguirre, dirigente del Movimiento Antorchista en Puebla, organización que ha cobijado la lucha de las familias humildes, pidió a los tres niveles de gobierno que “piensen en las verdaderas necesidades del pueblo y creen un buen plan de distribución nacional de alimentos que permita a los más pobres sobrevivir durante la cuarentena”.
“Nosotros no queremos que nos den a nosotros, a Antorcha, las despensas, queremos que se las den al pueblo que los puso en el poder, ese pueblo que ahorita está sufriendo por su ineptitud”, finalizó.









