Por tercera semana consecutiva, habitantes de todas las regiones del estado de Puebla se manifestaron desde sus hogares colocando “trapos blancos” y cartulinas con leyendas como “En casa y sin comida” y “Sin trabajo y sin comida” para denunciar que la cuarentena oficial por el brote de Coronavirus en el país los ha dejado en una situación de pobreza.
Miles de familias denunciaron que desde hace mes y medio perdieron sus empleos por la contingencia, pues los “descansaron” sin goce de sueldo, a los más afortunados sólo les redujeron el salario a un 40 o 50 por ciento, sin embargo, aseguran que dicho ingreso no alcanza para subsanar sus gastos.
Y es que, de acuerdo con una encuesta de la Universidad Iberoamericana, en México, sólo 4 de cada 10 hogares reportó contar con recursos económicos para hacer frente al confinamiento social por la pandemia del COVID-19.
En 27.5% de los hogares encuestados reportaron ver afectada la cantidad y calidad de sus alimentos por falta de recursos económicos, y otro 27.5% señala dificultades moderadas o severas para alimentarse, pero en hogares con población infantil este porcentaje aumenta a 33.8 por ciento.
Este panorama se refleja en los miles de hogares que, con trapos blancos, improvisados con ropas viejas, demandan un plan de alimentos para las familias más necesitadas desde todos los rincones de Puebla: de la mixteca baja a la sierra norte, en la capital y su zona conurbada y hasta en la sierra negra.
Desde San Jerónimo Xayacatlán, en la mixteca baja, la señora Alcibiades Sánchez, quien se dedica a vender frutas en el mercado, compartió que desde que inició la contingencia no ha podido salir a vender lo que representa un duro golpe a su economía, por lo que pidió el apoyo, “con despensas, porque ahorita estamos encerrados, siguiendo el reglamento que nos ponen”.









