A través de un comunicado de prensa, la empresa Fulle-Hen afirmó que los ventiladores entregados al Ayuntamiento de Puebla eran reacondicionados, estaban en óptimas condiciones y sanitizados.
“Los doce ventiladores pediátrico-adulto que la empresa mexicana Fulle Hen importó de Estados Unidos para vender al Ayuntamiento de Puebla […] están en óptimas condiciones de funcionamiento”.
Ante las acusaciones de los gobiernos estatal y municipal, la empresa aclaró que los doce equipos de ventilación Puritan Bennett, modelo 840 cuentan con extraordinarias características, y fueron sanitizados externamente, a través de líquido quirúrgico y de manera interna con gases sanitizados.
Fulle Hen -una empresa legalmente constituida en el país- sostiene que, desde un principio, aclaró a las autoridades del municipio de Puebla que los equipos eran reacondicionados, ya que el tiempo de entrega de un equipo nuevo marca Medtronic es de 3 a 5 meses, y por la urgencia en la entidad se necesitaban de inmediato.

Hoy en día, respiradores, dispositivos para intubación y ventiladores son productos de sobredemanda y con desabasto mundial, por lo que en todos los países se han movilizado equipos reacondicionados en óptimas condiciones para su uso, lo cual está permitido por las leyes de salud mexicanas.
Los ventiladores fueron probados por el laboratorio estadounidense The Amms Group INTL, en donde se comprobó su óptimo funcionamiento, un requisito indispensable para su importación al país.
Al ser el equipo altamente efectivo, escaso y tan necesario en estos tiempos, Fulle Hen informó que ya tiene compradores en otras entidades del país.

“Los equipos tienen una vida útil de 20 años, siempre que cuenten con los mantenimientos preventivos y correctivos en tiempo y forma, y un año de garantía después de instalados. No son baratijas, equipo en desuso, inservible, de desecho, ni infectados, como dijeron las autoridades estatales. Lamentamos que conflictos políticos hayan privado a los ciudadanos de contar con doce equipos de calidad”.
Los ventiladores, en cuanto entraron a México, recibieron los permisos de Cofepris, y, posteriormente, el laboratorio Biossmann -con más de 60 años de experiencia- inspeccionó y validó los equipos a través de pruebas parametrizadas.
El Ayuntamiento de Puebla, en conjunto con la Secretaría de Salud del estado, realizó una inspección efímera de los equipos de carácter ocular, sin ningún apoyo técnico ni científico.
Fotos: Especial









