Si bien es cierto que el ‘Puebla Campeonísimo‘ se caracterizó por ser uno de los mejores equipos del futbol mexicano con jugadores de renombre algunos procedentes del extranjero y otros tantos consolidados dentro del futbol mexicano, pero el caso de Julio César Algarín es completamente diferente, pues con tan solo 20 años de edad, Manuel Lapuente le dio la confianza para formar parte de aquella plantilla.
“Hay muchos jugadores que juegan 15, 17 años y no tiene la oportunidad de salir campeones. Yo tuve la fortuna de que, en mi primer año en Primera División, haber estado en la final de liga y copa, no las jugué, pero soy parte del equipo. Estamos en la placa del estadio Cuauhtémoc y donde aparecemos todos los Campeonísimos”, relata Julio Algarín en exclusiva para El Heraldo de Puebla.

El exjugador guarda en mente dos fechas que lo marcaron durante su carrera: la fecha de su debut, el 30 de diciembre de 1989 en el estadio C.U. contra Pumas y el día de su cumpleaños y la forma en la que lo festejó; 29 de abril de 1990 contra el América en el estadio Azteca “con un lleno total, creo que mejor regalo que ese nunca lo he tenido”.
Para Julio Algarín, un joven defensa en aquellas épocas, la dirección técnica de Lapuente y la gestión de don Emilio Maurer fueron claves durante su carrera, pero sobre todo durante su estadía con el primer equipo enfranjado.
“El trabajo en conjunto y la buena dirección del profesor Manolo Lapuente y la directiva fue muy importante para mí, fue mi primer año esa temporada. Y la verdad fue un equipo de grandes jugadores y un gran compañerismo”.
Treinta años después “(el Campeonato) es algo que se queda grabado en la mente de todos nosotros, creo que pueden pasar los años y la gente nos va a recordar a todos los que estuvimos en ese equipo”.









