Después de 30 años de la hazaña que logró el Club Puebla al convertirse en uno de los cinco equipos Campeonísimos del futbol mexicano, Gerardo González, exdefensa, considera que el 26 de mayo es una fecha importante no solamente para el Club, sino para toda la ciudad, pues es el último logro importante del equipo profesional.
“Es una fecha muy importante para el Club, para la ciudad y obviamente para nosotros que fuimos parte de ese quipo Campeonísimo. Siempre es muy importante ese Campeonato y que a la postre ha sido el último del Puebla”.
Durante la plática exclusiva que sostuvo con El Heraldo de Puebla, el exjugador reconoció que era muy difícil hasta salir a la banca debido a la cantidad de estrellas con las que contaba el Puebla durante la temporada 89-90.
“Estás hablando de que estaba el mejor portero de México, (Pablo) Larios; estaba (Roberto) Ruiz Esparza, (Edgardo) Fuentes; los mejores laterales, el Mango (Orozco) y Arturito (Álvarez); y en la media cancha estaba Marcelino (Bernal), Ángel Torres, Chepo (de la Torre) que venía de España; en la primera vuelta estaba Romerito que venía del Barcelona; después vino Edivaldo un seleccionado brasileño, el Chícharo (Hernández), (Sergio) Almaguer, Paco Romero; era muy difícil manejar ese equipo”.
El carácter y personalidad que tuvo el equipo durante esa época fue fundamental para lograr el Campeonísimo, además de la seguridad que transmitía Manuel Lapuente desde la dirección técnica, señala Gerardo González.
Sobre el sábado por la noche, momento en el que se jugó la final contra la U. de G., González recuerda que la ciudad se convirtió en una ‘auténtica locura’, así como el lleno que se vivió en el estadio Cuauhtémoc:
“Yo nunca lo he visto hasta la fecha, igual de lleno”.

Pero el recuerdo que Gerardo González tiene muy presente es el voltear a las gradas y ver a toda su familia procedente de Monterrey festejando el Campeonato, promesa que se hizo desde pequeño y que pudo cumplir.
“Me dio mucho gusto que mis papás me vieran campeón, a lo mejor de niño dices ‘yo voy a ser campeón del futbol mexicano’ y te lo toman como ‘ah, huerquillo, este está loco’; se logró el objetivo y ver a mi papá y a mi mamá en las gradas festejando, eso no lo cambio por nada en el mundo”.
Fotos de Carlos Hernández / El Heraldo de Puebla y Facebook @ClubPueblaOficial











