El Heraldo de Puebla

Esencia social

De la deuda mexicana

Lic. César Sotomayor S.

La deuda en nuestro País ha venido creciendo en los últimos 60 años bajo parámetros hasta cierto punto normales para una economía emergente, sin embargo, hay que decir que, de diciembre del 2008 hasta febrero de 2020, la deuda externa creció 749 por ciento, 182 mil 338 millones de dólares. En particular, la contratada con organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, es decir, lo hizo en 198 por ciento, sin que en todos los casos sea posible trazar el destino de estos recursos, según información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En 2008 la deuda externa neta de México alcanzó 24 mil 319 millones de dólares; un año después, cuando la crisis económica fue simultánea a la emergencia sanitaria de la influenza H1N1, el endeudamiento externo creció 277 por ciento en un solo año. Entre varios préstamos que se hicieron para paliar la situación, la ASF documentó uno del Banco Mundial por 19 mil 46 millones en 2009, durante la gestión de Felipe Calderón, que no tuvo un destino específico.

Es una constante en la política de deuda en México la no posibilidad de identificar el uso y destino específico de los recursos provenientes del endeudamiento, debido a que la SHCP deposita dichos recursos en una cuenta general de la Tesorería de la Federación que se utiliza para el financiamiento del Presupuesto de Egresos de la Federación para ese mismo ejercicio fiscal; a ello se suma que la mayor parte de los recursos se reinvierten en el pago servicio de la deuda, lo que implica que ésta no ceda.

Para el mes de febrero de 2020 la deuda externa alcanzó 206 mil 657 millones de dólares; la revaloración del dólar frente a otras divisas (73 por ciento de la deuda externa está en dólares) y las amortizaciones dispuestas en este tiempo implicaron que en dos meses el endeudamiento creciera 2 mil 949 millones de dólares, prácticamente 50 veces más de lo que se pretende obtener con los recortes al salario de la alta burocracia anunciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El Banco Mundial es una organización internacional especializada en finanzas cuya principal actividad es la ayuda a países en desarrollo que necesiten apoyo económico a través de préstamos o créditos con la condición de que, entre otros requisitos, se encuentren en situación de pobreza. Esta organización mediante sus programas de financiamiento en el año 2020 contempla recursos para nuestro país por un total de 230 millones de dólares, lo anterior significa el monto más alto de los últimos cuatro años aprobados por este organismo. De acuerdo a información del Banco Mundial los compromisos por ejercicio anual representan un aumento del 36.6% respecto a lo que se autorizó en 2019 ya que fue de 900 millones de dólares. El pasado 7 de junio se dio a conocer que el Banco Mundial había autorizado un préstamo para el gobierno de México por la cantidad de mil millones de dólares para inclusión financiera, por lo que aún quedan 230 millones de dólares disponibles, de acuerdo con el programa autorizado para este año en nuestro país. Según la página oficial del Banco Mundial hasta el momento dentro de la actual administración federal se han solicitado cinco créditos que se encuentran vigentes y suman la cantidad de 2 mil 130 millones de dólares.

Para estas gestiones el Ejecutivo fue autorizado, por el poder legislativo, para contraer y ejercer en el exterior créditos, empréstitos y otras formas de ejercicio del crédito público, incluso mediante la emisión de valores, para el financiamiento del Presupuesto de Egresos de la Federación del ejercicio fiscal 2020. Diputados y Senadores también lo facultaron para canjear o refinanciar obligaciones del sector público federal, a efecto de obtener un monto de endeudamiento neto externo de hasta 5 mil 300 millones de dólares de los Estados Unidos, el cual incluye el monto de endeudamiento neto externo que se ejercería con organismos financieros internacionales.

Derivado a lo anterior la sociedad del país se hace varias preguntas ya que una de las propuestas de campaña de López Obrador fue no aumentar la deuda pública y ahora omite datos relacionados con lo mismo, al respecto menciona que el préstamo fue una “operación de rutina” derivado de algo que se solicitó desde el año pasado como parte del manejo de las finanzas, sosteniendo que no va a aumentar la deuda. El mandatario preciso que se va a hacer todo el esfuerzo, situación que evidentemente no basta, actualmente enfrentamos los efectos de la pandemia y la caída de la economía mundial.  Además, menciona que se siguen tomando medidas de austeridad para la administración pública, se van a ahorrar 500 mil millones de pesos ya que hacienda va a concentrar fondos de fideicomisos (situación que explicamos en una columna anterior) y al mismo tiempo se va a destinar el presupuesto a lo básico, inclusive aumentar el destinado a la población, así como créditos a pequeñas empresas, rehabilitación de salud. Adicionalmente está solicitando a la Cámara de Diputados un ajuste en el presupuesto que sea conforme a la «nueva realidad» (pidiendo facultades extraordinarias para manejar el mismo sin la intervención de ningún otro poder), pidiendo además autoricen la extinción de fideicomisos.

Existen varias posiciones encontradas y con justa razón ya que no se comprende el actuar del Gobierno Federal, toda vez que esté podría optar por cancelar sus obras faraónicas en lugar de comprometer el futuro del país con más deuda, en su partido aplauden la decisión mencionando que esos recursos se van a destinar a financiar propuestas del Ingreso Vital, para los millones de personas que han perdido sus empleos o sus ingresos y que no son beneficiarios de los programas sociales del Gobierno Federal, sin que exista un programa para tal efecto.

En conclusión, La deuda pública de México –externa e interna- registró un aumento de 13.1% entre enero y abril de 2020, respecto al mismo periodo del año pasado, informó la Secretaria de Hacienda, además señaló que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), donde se integra todos los adeudos del Estado mexicano, pasó de 10.3 billones a poco más de 12 billones de pesos, situación nada alentadora, toda vez que poco conoceremos de su destino y aplicación.

La situación económica para los mexicanos es muy complicada, tenemos un Gobierno que no esta ayudando a las micros y pequeñas empresas a enfrentar la crisis, además de la proyectada caída de mas del 10% del PIB, la perdida de mas de 1.5 millones de empleos formales, se suma un Gobierno que se esta endeudando a pasos agigantados para hacer frente a sus cinco mega proyectos sexenales y a los programas de beneficio social enfocados a un grupo de personas especifico y que tiene un tinte clientelar. Ojalá y exista una reflexión profunda para evitar los grandes endeudamientos como los que se han dado en el primer semestre del año, pero sobre todo una gran responsabilidad republicana para aplicar el presupuesto buscando en principio enfrentar la crisis de salud generada por el COVID19,  para inmediatamente mejorar la generación de empleo y la protección a los emprendedores de México.

Lic. César Sotomayor S.
Notario Público, Mediador Certificado por el TSJEP
Profesor académico de la ELDP

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