Leobardo Rodríguez
Uno de los estragos más complejos de asimilar derivados de la pandemia del COVID-19 se encuentra en los sistemas educativos del mundo. Hasta ahora, ninguna nación ha logrado encontrar la fórmula que evite que esta generación siga perdiendo tiempo de aprendizajes significativos, no se trata solo de resolver qué haremos en casa con los niños y jóvenes, sino se trata de definir cómo se logrará consolidar un modelo de enseñanza/aprendizaje que no esté centrado en el aula como punto de encuentro. Hay más de mil millones de niños al rededor del mundo que irían a la escuela, pero que por el virus no pueden hacerlo.
Desde antes de la pandemia, ya se discutía sobre la forma de enseñarle a esta generación que ha crecido con ríos incesantes de información, se planteaba la creciente obsolescencia del aula tradicional, ya que se le considera como un elemento representativo de los métodos de aprendizaje pasivo, cuando el mundo requiere procesar la información de una manera cada vez más activa.
En nuestro país, llevamos décadas debatiendo sobre reformas que lleven al anquilosado sistema educativo a la urgente modernización que ponga a maestros, alumnos, padres de familia, y autoridades en la ruta de la anhelada calidad como atributo fundamental en el proceso de aprendizaje de nuestras niñas, niños y adolescentes.
La realidad es que la desigualdad sigue siendo el principal freno para la constitución de un modelo de primer mundo, las restricciones económicas y tecnológicas parecen abismales. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2019, en México hay 80.6% millones de usuarios de internet, el 70.1% de la población de seis años o más; se estima que 20.1 millones de hogares disponen de internet, lo que representa el 56.4% del total. En las zonas urbanas la conectividad ronda el 71.2% pero sólo el 47.7% de la población en zonas rurales tiene acceso a internet.
Una de las cifras a la que más se debe poner atención es que sólo el 44.3% de los hogares disponen de una computadora, contrasta con que el 96% de los hogares del país reciben la señal de televisión a través de un televisor digital. Ante este contexto, resulta vital que el arranque del próximo ciclo escolar sea a través de la televisión y no de la computadora, por una razón elemental, la televisión es el aparato que garantiza mayor alcance e inclusión en estos momentos de contingencia sanitaria, lo cual no significa que sea la solución ideal, pero es la única con la que contamos ante tantos y tantos años de abandono y desinterés por fomentar la inclusión digital en el país.
El reto que iniciará en los próximos días, no es menor, se trata de implementar una forma desconocida para educar a nuestra generación más valiosa, la que habrá de sostener la productividad del mundo en las próximas décadas. La UNICEF propone una serie de recomendaciones para lograr que estos días de educación en casa y a distancia sean de mayor provecho para los infantes y adolescentes. La primera de ellas se refiere al cuidado emocional de tus hijas e hijos, es importante sensibilizarlos sobre el esfuerzo se va a realizar y la temporalidad de todo esto, es normal que tengan miedo y preocupación, hay que escucharlos y apoyarlos. Segunda, hay que establecer rutinas, es importante que en familia acuerden horarios para hacer las tareas escolares y que en ese tiempo tú puedas estar con ellos ayudándoles en lo que necesiten. Los horarios ayudan a que la familia tenga un sentido de normalidad. No trates de convertirte en maestro o maestra, hay que cuidar mucho los roles que cada uno de los actores del sistema educativo juegan para evitar causar confusiones. Cuarto, revisar que tengan todo lo necesario ya que es fundamental que cuenten con lo indispensable para realizar las tareas y actividades que les irán encomendando. Quinto, se debe regular el tiempo para garantizar la adecuada concentración de acuerdo a las diferentes edades y por último, hay que fomentar el ejercicio y otras actividades que fomenten los diferentes tipos de aprendizaje.
Sin duda los días por venir serán de mucha exigencia para todos, así como la reactivación económica es una tarea amplia que requiere solidaridad general, igual en la reactivación del sistema educativo nos apremia el compromiso decidido de todas y todos, como lo dije antes, se trata de la formación de la generación más importante que tenemos y es momento de echarnos en hombros la responsabilidad.
Posdata 1: Se hizo viral un asalto frustrado al transporte público en el Estado de México, los pasajeros contuvieron al maleante y lograron evitar el atraco, las redes explotaron y concluyeron que todo México cabe en una combi y hasta “la cumbia del ladrón” ya circula en redes sociales, al ritmo de los ángeles azules, por supuesto con la letra modificada.
Posdata 2: Auténticas imágenes de terror se vivieron en Líbano tras una explosión en el puerto de Beirut que dejó al menos 50 muertos y 2 mil 700 heridos. Las causas aun no son claras, aunque se especula que se trató de la explosión de un depósito de pirotecnia.










