Aquellas personas que han padecido COVID-19 pueden presentar una serie de secuelas que van desde los trastornos neurológicos hasta problemas cardiovasculares, explicó Fernando Huerta, director de Salud Pública de la Secretaría de Salud estatal.
El especialista comentó que, en un principio, se consideró a la COVID-19 como una enfermedad de tipo respiratorio; sin embargo, conforme han ido demostrando los casos, el coronavirus es un padecimiento sistémico, es decir, que puede afectar diversos órganos.

Hay evidencia de que pacientes que han sobrevivido a la enfermedad presentan secuelas; la más común es la fibrosis pulmonar, que obliga a la dependencia de oxígeno, incluso de por vida.
Asimismo, en la literatura médica se han descrito secuelas que afectan órganos como el hígado (hepatitis), riñones (insuficiencia renal), corazón (arritmias, trastornos de circulación sanguínea, insuficiencia cardíaca) y, a nivel neurológico, se ha reportado que los pacientes pueden presentar crisis convulsivas y enfermedades vasculares cerebrales.
Sin embargo, los pacientes también presentan problemas de salud mental como depresión y ansiedad.
Fotos de Twitter @SaludSV y @SaludGobPue









