Alejandro Cañedo
Hay lugares que se denominan capital del mundo y pocos realmente pueden ser lugares que representan la globalidad. Bruselas en Bélgica es un lugar donde muchas nacionalidades están ahí para hacer que el mundo funcione.
Con cerca de un millón de habitantes, Bruselas, Bruxelles en Francés, o Brussel en Flamenco, es la capital política de la Unión Europea, y por supuesto, actualmente también es la capital del Reino de Bélgica. Habitada por gente de multitud de países, Bruselas es una de las ciudades más internacionales y multiculturales de Europa.
¿QUÉ VISITAR?
-Pasear por las calles del centro histórico
de Bruselas, el llamado «Ilot
Sacré», es transportarse varios siglos atrás en el tiempo. Este
barrio protegido guarda un verdadero tesoro arquitectónico; preciosas
residencias que datan del siglo XVII bordean sinuosas callejuelas que rebozan
de restaurantes de comidas típicas y tiendas turísticas.
-El corazón de la ciudad es la bellísima Grand Place, considerada la más bella plaza de Europa, aunque los
belgas orgullosamente sostienen que del mundo entero. Esta plaza, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1998,
fue hace siglos un mercado, alrededor del cual fueron congregándose diferentes
corporaciones de artesanos que construyeron hermosas residencias de los estilos
más variados, especialmente barroco y gótico, algunas de las cuales hoy
albergan museos.
-Entre los edificios que más se destacan se encuentra el Hôtel de Ville o Ayuntamiento, pero
todo el conjunto en sí es admirable. La plaza se embellece aún más cuando se
cubre con una carpeta de flores representando diferentes motivos cada dos años.
Alrededor de la plaza hay bares y restaurantes donde pueden saborearse comidas
típicas, una buena cerveza belga o simplemente un café.
-A unos cuantos metros de la Gran Plaza, siguiendo una calle abarrotada de
comercios que ofrecen los riquísimos chocolates belgas y prendas de encajes (el
encaje belga es uno de los más apreciados del mundo), se encuentra sobre un
pedestal, en una esquina, la graciosa estatua de un niñito orinando: es el
famosísimo Manneken Pis. Aunque
las historias en torno de esta original estatua son diversas, lo cierto es que
visitarla es parte del recorrido por la ciudad.
-No lejos de la Grand Place se encuentran las Galerías Saint-Hubert, donde pueden comprarse libros, música y
ropa, entre otras cosas. -Entre los edificios destacables de la ciudad se
encuentran el Palacio Real, el Teatro Real de la Moneda, palacio de
la ópera de Bruselas, el imponente edificio de la Bolsa, el gigantesco Palacio
de Justicia y un puñado de iglesias y capillas; entre ellas
mencionaremos a la Catedral de San
Miguel y Gúdula, en el centro histórico, y a la Basílica de Koekelberg, al oeste.
-Hacia el norte de la ciudad, en Laeken, hay que visitar el Parque de Laeken
y su prestigioso hivernadero. No lejos de allí se levanta el Atomium,
estructura de esferas de hierro representando un átomo, que se ha convertido en
verdadero símbolo de Bruselas. Forma parte del Bruparck, donde se
encuentra también Mini-Europa, una representación en miniatura de las
principales atracciones europeas, desde el Big Ben a Venecia.
CLIMA:
Bruselas es un lugar que se puede visitar en cualquier mes del año por su clima templado. Entre mayo a septiembre, es decir, terminando la primavera e iniciando otoño, el clima es óptimo con un clima soleado y cielos despejados. Muchos turistas llegan a la capital en esta época del año, por lo que los lugares a visitar se encuentran algo aglomerados.

Alejadro Cañedo Priesca









