La violencia obstétrica y la esterilización sin consentimiento o bajo presiones debe ser castigada con cárcel por 15 años y la suspensión de la cédula profesional, propuso el diputado por el Partido del Trabajo (PT), Raymundo Atanacio Luna.
El diputado lamentó que durante el periodo de embarazo, el parto o puerperio las mujeres sean víctimas de agresiones o malos tratos por parte de médicos o enfermeras e incluso estás llegan hasta la práctica de procedimientos quirúrgicos para que no tengan más hijos.
El legislador expresó que si bien está reconocida la violencia obstétrica la ley no considera un castigo por lo que presentó una reforma al Código Penal para fijar sanciones severas que abonen a inhibir estas conductas.

«Al responsable de esterilidad provocada se le impondrán de diez a quince años de prisión y de cincuenta a setenta días multa (…) Se impondrá al responsable la suspensión del empleo o profesión por un plazo igual al de la pena de prisión impuesta hasta la inhabilitación definitiva, siempre que en virtud de su ejercicio haya resultado un daño para la mujer».
Atanacio Luna explicó que si el procedimiento de esterilización es reversible se reducirá una tercera parte de la pena pero se le impondrá además el pago total de la reparación de los daños y perjuicios ocasionados así como los gastos del procedimiento quirúrgico correspondiente para revertirlo y tratamiento médico.
Portada y Foto: Hilda Ríos









