La alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, se presentó ante la Comisión Inspectora del Congreso para entregar información que aclare los presuntos actos de corrupción; acusó ser víctima de una persecución política y abandonó la sesión sin responder ninguna pregunta.
La alcaldesa señaló que el citatorio de comparecencia fue ilegal y los diputados se extralimitaron en sus facultades; sin embargo, en cumplimiento del compromiso de transparencia y rendición de cuentas entregó la documentación requerida para disipar sus dudas.
Rivera Vivanco manifestó una intención del Poder Legislativo de vulnerar la autonomía municipal y utilizar las instituciones como ‘garrote político’ porque se pretenden iniciar procesos basados en ‘pruebas mediáticas’ que señalan un daño patrimonial inexistente.
“Toda clase de denuncia que se realice deberá estar sustentada en pruebas documentales, así lo establece la ley, no en pruebas mediáticas. Pruebas documentales como lo establece la ley de rendición de cuentas.”
Rivera Vivanco expresó a los legisladores estar dispuesta a participar en mesas técnicas de trabajo para aclarar las dudas que tengan sobre el ejercicio del presupuesto del Ayuntamiento de Puebla.
Terminando su pronunciamiento, la alcaldesa, acompañada de secretarios municipales, se levantó de la mesa sin responder un solo cuestionamiento de los legisladores y dejó hablando a Javier Casique Zárate, diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Foto de Twitter @RiveraVivanco_









