México aprobó suprimir 109 fideicomisos públicos con un valor superior a los 68.000 millones de pesos (unos 3.100 millones de dólares), una decisión que pone en jaque la cultura, la ciencia y los derechos humanos en el país pese a que el Gobierno ha asegurado que la medida contribuirá a eliminar la corrupción en el manejo del dinero público.
«Yo tengo un proyecto de investigación con la Unión Europea en el que colaboramos ahora más de cinco instituciones de América y de Europa, con Brasil, Estados Unidos, España, Bélgica y Alemania. Resulta que el dinero de ese proyecto ya no tengo dónde depositarlo», explicó a Efe Lorena Ruano, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
La situación de Ruano es una de las múltiples que se van a dar tras la supresión de los fideicomisos de ciencia, 24.956 millones de pesos (1.162 millones de dólares) que estaban bajo el amparo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y cuyos recursos no tienen ahora un destino claro, más allá de concentrarse en los próximos 30 días en la Tesorería de la Federación.

Muy pocos fideicomisos, entre los que destacan el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y el de mypimes, consiguieron una prórroga hasta el 30 de junio de 2021 para extinguirse en este dictamen discutido hasta la medianoche del miércoles en la Cámara de Diputados y que ahora deberá aprobar el Senado, en un proceso que se augura fácil.
El fondo que se salvó de su eliminación de manera definitiva fue el de Salud para el Bienestar, una bolsa para atender enfermedades graves con unos 100.000 millones de pesos (4.700 millones de dólares) que no estaba en discusión pero que los legisladores del partido gobernante Morena (izquierda) quisieron incluir para poner el dinero a disposición del Ejecutivo.
Con información de RT
Portada y Foto: Freepick









