Mercedes Ortiz, de 64 años, está retirada y ha votado siempre en persona, excepto cuando vivía en Europa y la República Dominicana, y este año no será la excepción. A pesar de que millones de latinos están optando este año por sufragar por correo por miedo al coronavirus, hay otros que prefieren cerciorarse de que no haya problemas con su boleta.
«Quiero estar segura que mi voto se reciba y sea contado. Con los cambios realizados por la Administración Trump todo está más atrasado» y su sufragio podría llegar tarde, afirma a Efe la votante puertorriqueña, una de los 14,6 millones de hispanos que se calcula acudirán este año a las urnas, de un total de los históricos 32 millones elegibles para votar.
En situación similar se encuentra el dominicano José Rafael Guadalupe, quien prefirió votar en persona para ver que se complete ese proceso.
«Me gusta ver que deposito mi boleta, que la reciben», dijo a Efe Guadalupe al salir de un centro de votación en Nueva York mientras lucía en su abrigo la pegatina que anunciaba que había ejercido su derecho al sufragio.
Guadalupe, taxista de 48 años, es uno de más de 23 millones de electores que han optado por el voto adelantado, según datos de US Elections Project, que ha registrado una amplia participación en persona, con colas de espera de varias horas, en medio del repunte de casos del coronavirus en algunos estados.

Pero las cifras por correo son todavía más llamativas, y más de 47 millones han ejercido ya su derecho al voto de esta forma y se espera que haya una cifra récord para las elecciones del 3 de noviembre debido a la pandemia.
Según recientes encuestas los hispanos están divididos entre los que prefieren votar en persona o hacerlo por correo, una opción que ha sido duramente criticada por el presidente Donald Trump alegando, sin evidencia, que se presta a fraude, un tema que ha estado presente durante esta campaña electoral.
Cinco estados, Colorado, Hawaii, Oregón, Utah y Washington, ya enviaban automáticamente las boletas a sus residentes con cada elección, en otros había que solicitarlo y justificarlo y otros se sumaron a esa iniciativa, en un intento por evitar contagios del coronavirus y asegurar a su vez la participación ciudadana.
Algunos electores tal vez prefieran hacerlo en persona por costumbre o por desconfianza tras las críticas de Trump y los cambios iniciados en el Servicio Postal que han hecho que muchos se preocupen de que su voto pueda llegar tarde.
«Los votantes tienen que estar seguros de que todo está bien para emitir su voto, en persona o por correo», comentó a Efe Dorian Caal, director de participación cívica del Fondo Educativo de Naleo.
Con informaciónd e EFE
Portada y Foto: Conexión Migrante









