Roberto Quintero
Aún cuando no están contemplados como días de descanso obligatorios en la ley del trabajo, en la práctica, el primero y dos de noviembre son días que en México se dedican a recordar a los que ya se han ido, a nuestros muertos.
Son varios los giros que han aprendido a lograr un incremento de ventas durante estos días de celebración. Y algunos otros, desafortunadamente, afectados este año por la pandemia:
– Las panaderías. Un giro que ha logrado posicionar la clásica hojaldra e incluso innovar en el producto, agregando valor mediante cambios en la receta, la decoración y el empaque, de los cuales varios han tenido una grata aceptación.
– Las tiendas de disfraces, recientemente con mayor auge. Cada año es más común que se adquieran disfraces para las fiestas de la temporada, este año será malo para esta categoría.
– Los vendedores de flores. Una tradición muy importante es llevar flores a los panteones o en los altares en casa, lo que era un gran beneficio de este sector. Desafortunadamente el cierre de panteones, derivado de la pandemia, tendrá un efecto negativo en los productores y vendedores de flores.
– Las dulcerías. Una tradición común en México es que los niños “pidan calaverita”, es decir, los niños con sus disfraces recorren las calles pidiendo a la gente algún obsequio, que han sido desde fruta, unas monedas o dulces.
– El cine. Las salas de cine continúan cerradas, además de que no ha habido estrenos para estos formatos, lo cual ha abierto la oportunidad de regresar al formato de autocinemas para ofrecer películas de terror durante los días de muertos.
A estas alturas de la pandemia ya está de más quedarnos en el cómo nos ha afectado, sino veamos cómo podemos seguir adaptándonos, y si está dentro de nuestras posibilidades, apoyar a estos giros que se han visto afectados y poder continuar con nuestras tradiciones, por ejemplo al poner la canasta de dulces en la entrada de nuestras casas, para que los niños puedan tomar algunos dulces, respetando la sana distancia; o hacerle un pedido a la panadería de la esquina o enviárselos a nuestros familiares.
La temporada del día de muertos nos permite a los empresarios y a los emprendedores reflexionar sobre varios temas, como por ejemplo la sucesión en la empresa. Y unas preguntas importantes que nos debemos de hacer como líderes empresariales son ¿Qué ocurriría si el día de mañana ya no estamos aquí? ¿Qué pasaría con nuestra familia, con nuestra empresa? ¿Estamos construyendo paz y trascendencia o dejaremos problemas y divisiones en la familia, derivado de nuestra mala planeación?
¿Y tú tienes planeada esta situación?










