El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que las lluvias que provocaron severas inundaciones en Tabasco, son las más fuertes en 50 años.
“Nunca había llovido tanto en 50 años, en el caso de Tabasco, de acuerdo a los registros, fue muy extraordinario, afortunadamente, el pronóstico es que ya ha dejado de llover y así se espera en los próximos días. Desde luego, el agua tarda en bajar. Tabasco es una planicie, todo lo que llueva en la sierra, baja a la planicie. Hay zonas en Tabasco que están abajo del nivel del mar. Entonces, toda esa agua, que fue mucha, inunda y tarda en salir al mar por la desembocadura de los ríos”.
López Obrador suspendió el fin de semana su gira por Nayarit y viajó al sureste para supervisar el desfogue de la presa Peñitas.
“Nos preocupó mucho la situación el sábado, porque se llenó por completo la presa Peñitas. Eso me hizo tomar la decisión de viajar a Tabasco y toda esa agua iba a causar muchos daños, porque había que tomar la decisión, porque se tenía que desfogar”.
El titular del Gobierno federal aseguró que los daños causados por el Frente Frío 11 fueron cuantiosos.
“Es el equivalente lo que llovió este día, en uno o dos días, a lo que llueve todo el año en los estados del norte”.
Chiapas, Tabasco, Veracruz y Quintana Roo fueron los estados más dañados, según el informe del Gobierno federal.
‘Sedena está aplicando el plan DN-III’, expresó AMLO, que ratificó que el principal objetivo de su gobierno es evitar la pérdida de vidas.
En Tabasco se registraron cinco personas fallecidas, mientras que en Chiapas hubo 22, explicó Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil. Hay 184 mil damnificados.
De acuerdo con Velázquez, se esperarán diez días sin lluvias, lo que permitirá atender a los miles de damnificados.
El estado de Tabasco rompió récord de lluvias el pasado 30 de octubre cuando las precipitaciones alcanzaron los 450 milímetros en 24 horas, de acuerdo a datos proporcionados por el físico Gerardo Alarcón Ferreira, meteorólogo de la dirección local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Ante la escasez de productos de la canasta básica que ha traído consigo la inundación, los chontales se las han ingeniado para alimentarse con los animales de la región, cazando cocodrilos.
Aunque pareciera extraño, pobladores aprovechan para cazar los cocodrilos que salen con la inundación, merodean por los patios de las viviendas anegadas, caminos vecinales y potreros.
Con información de Infobae
Fotos de Twitter @AntorchaOficial y video de @LaAgendaSetting












