Roberto Quintero
Columna dedicada a Marco Buendía (QEPD), Restaurantero y Presidente de Canirac CDMX.
Los emprendedores somos pieza clave para generar bienestar en el país. Somos quienes, arriesgando capital y entregando la vida, nos lanzamos a la aventura de hacer empresa, de hacer nuestro sueño realidad.
Recordemos que no hay emprendedores pequeños o grandes, todos somos del mismo tamaño, lo que varía es simplemente el tamaño de la empresa; pero su entrega, compromiso, sacrificio y sueño no cambia de dimensión.
La vocación de hacer empresa debe ser una noble tarea, por supuesto que no podemos generalizar, hay gente buena y decente haciendo empresa, y hay mercenarios. Pero como todo, la excepción confirma la regla.
El objetivo de todo emprendimiento es crear valor compartido, es decir, debemos generar cuatro tipos de valores para ocho grupos de interés:
• Valor económico: este valor es clave, si no lo generamos no somos empresa. Sin embargo, las utilidades deben ser el resultado de hacer bien las cosas; éstas son como el aire para las personas, no podemos vivir sin él, pero no debe ser nuestra única finalidad. Nuestro objetivo es mucho más trascendental que hacer dinero, pero como he dicho: sin dar utilidades no somos empresa.
• Valor espiritual: vale la pena aclara que la espiritualidad no sólo es religión. Con respecto a las creencias de cada persona, nos corresponde fortalecer y nunca romper el espíritu de la gente involucrada en la empresa, nos toca procurar que seamos mejores personas, todos.
• Valor social: Desde la empresa podemos fortalecer el tejido social, ayudar a la sociedad y participar como buenos ciudadanos corporativos que somos.
• Valor Intelectual: es clave generar este tipo de valor que cada vez pesa más en la competitividad. La innovación, tecnología, recetas, marcas, patentes, algoritmos son cada vez importantes para las empresas que trascienden.
Para los siguientes grupos de interés:
1. Clientes y usuarios: son el alma de la empresa, sin ellos no logramos monetizar – es por lo que las empresas mueren.
2. Colaboradores y sus familias: es la gente que entrega su vida a la empresa y no solo ellos, también están sus familias.
3. Directivos: se refiere a las personas contratadas para dirigir a la empresa. Es un gran poder, pero también una gran responsabilidad, el que toma este compromiso está obligado a tomar buenas decisiones.
4. Accionistas e inversionistas: son aquellos que creen y confían en el proyecto para invertir recursos materiales y relacionales, dan lo que tienen para el sueño del emprendedor.
5. Proveedores: parte clave de la cadena de valor, en la medida en la que haya buenos proveedores habrá buenos productos y buenas empresas.
6. Competidores: suena extraño, pero también nos toca generar condiciones de prosperidad para ellos, sana competencia que finalmente fortalece al ecosistema, menos monopolios y más jugadores en todas las industrias.
7. Gobierno: nos corresponde cumplir y exigir, pagar impuestos, promover el voto y dar seguimiento a los mandatarios. Recordemos que la palabra mandatario no se refiere al que manda, sino al que recibe los mandatos de la ciudadanía.
8. Comunidad: la sociedad en su conjunto es un grupo de interés clave, en la medida que logremos comunidades exitosas, habrá empresas exitosas.
9. Próximas generaciones: se refiere al planeta y su impacto en las personas, si cuidamos la naturaleza estaremos cuidando a las próximas generaciones del país y del mundo.
Los emprendedores estamos comprometidos con generar bien ser, bien tener y bien estar en estos grupos de interés, esto no significa que somos responsables de que ocurra, significa que procuramos condiciones de bien común.
Te invito a hacer una reflexión de qué tanto haces desde tu trinchera para generar valor económico, social, espiritual e intelectual en cada uno de los nueve grupos.
Procuremos crear prosperidad, cuidar el planeta y a cada una de las personas.
Recientemente perdimos a un gran amigo empresario, Marco Buendía, Fundador de la cadena de Restaurantes “El Huequito” en la ciudad de México, fungía como presidente de Canirac local. Gran líder al cual despido dedicándole esta columna.










