La noche del miércoles 11 de noviembre llegaron al país 7,000 dosis de vacunas para realizar los ensayos clínicos de la vacuna contra el coronavirus de la empresa CanSino Biologics.
Las cuales se aplicarán a un grupo de voluntarios de 15,000 personas, las dosis se suministrarán en 20 centros de salud distribuidos en 13 entidades y la información será enviada a CanSino Biologics en Canadá con cortes de 14, 28 y 120 días. Para la fase tres se destinaron USD140 millones.
Dichos estudios tienen como objetivo garantizar que sea un producto farmacéutico seguro. Otras naciones que serán parte de dicha etapa de prueba son Chile, Argentina, Pakistán, Arabia Saudita, Rusia y China.

Hugo López Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, explicó para W Radio que los ensayos clínicos controlados los cuales consiste que en un grupo se inyectará la dosis que contendría la vacuna (1,000) y otro grupo será inyectado con agua destilada estéril (1,000), que se conoce como placebo, después se dejará pasar un tiempo, para que estas personas de forma natural pudieran estar expuestos al virus, “se espera que en las personas que les suministraron las dosis de la posible vacuna tenga un menor porcentaje de infectados y se compara con la proporción de infectados del otro grupo de personas”.
La comparación de ambos porcentaje, dijo, es la eficacia sobre el riesgo sobre el riesgo de infección. El funcionario precisó que en lo que resta del presente año no cree que se completen los estudios tanto en México como en el mundo.
México destinará una bolsa de 35,000 millones de pesos (USD 1,695 millones) para la compra de vacunas contra el COVID-19. Las autoridades han trabajado en dos vías para asegurar el acceso, uno fue a través de la Organización Mundial de la Salud bajo un esquema de cooperación común, con la plataforma Covax, y por otro lado está las negociaciones directas con diferentes farmacéuticas (AstraZeneca, Pfizer y CanSino).
Con información de Infobae
Portada y Foto: El Confidencial









