Mtra. Olimpia Isaura Gómez Pérez
Debido a las circunstancias actuales, la gran mayoría de los estudiantes de educación básica, media superior y superior están estudiando desde casa. Niños y niñas de preescolar y primaria, adolescentes y jóvenes de todo el país han llevado sus estudios al hogar, maestros y maestras de todos los niveles han adaptado su enseñanza (sus hogares y sus vidas) a la modalidad en línea, en relativamente poco tiempo, lo cual ha ocasionado un giro de 180º en las rutinas diarias.
Los más pequeños no entienden por qué si papá o mamá están en casa no los pueden atender todo el tiempo que quisieran, niños y niñas de primaria tienen que reaprender a comprender lo que leen en un medio electrónico y hacer operaciones mentales sin un apoyo concreto, sólo con lo que ven a través de la pantalla, sin un compañero o compañera con quién reír y comparar sus resultados. Las y los adolescentes han perdido uno de sus intereses más preciados, que les da identidad y los fortalece: sus relaciones sociales.
Por cuestiones tanto biológicas como contextuales, ningún cerebro humano está predispuesto para poner atención a una pantalla, no en la medida y forma necesarias para facilitar el aprendizaje significativo. Somos seres sociales, que aprendemos de nuestras experiencias con los otros; las pantallas habían sido sólo la extensión o una simple representación de nuestra vida social.
¿Cómo podemos enfrentarnos a estas circunstancias tan complejas y desafiantes? Las habilidades socioemocionales nos permiten afrontar las dificultades, tienen que ver con la capacidad para reflexionar sobre uno mismo, tomar decisiones sobre nuestras emociones y acciones, plantearnos metas y desarrollar planes para alcanzarlas, así como, establecer relaciones sanas a través de la comunicación asertiva y la empatía. En resumen, las habilidades socioemocionales nos ayudan a desarrollar rutinas adaptativas y relaciones sanas aún en las circunstancias más adversas.
Es importante considerar que las habilidades socioemocionales: se internalizan (se aprenden de los otros), se desarrollan (perfeccionándose con la práctica) y se transfieren (una vez adquiridas, permean todos nuestros círculos sociales). En este sentido, si queremos que niños las aprendan, es necesario que las personas adultas las adquieran y las demuestren, modelando y corregulando su adquisición por parte de los más jóvenes.
La Escuela de Psicología de la Universidad Anáhuac Puebla, a través de su Centro de Respuesta COVID-19, ha puesto a disposición de la comunidad el curso gratuito “Sana crianza y manejo de emociones de niños y niñas”, que tiene como propósito que mamás y papás, niños y niñas de preescolar y primaria conozcan, desarrollen y practiquen las cinco habilidades socioemocionales: conciencia emocional, autorregulación para el bienestar, comunicación, relaciones positivas y toma responsable de decisiones.
El curso fue diseñado por la Maestra Olimpia Gómez, profesora de tiempo completo de la Escuela de Psicología, quien también supervisa a las becarias de licenciatura que elaboran las fichas de actividades, videos y planeaciones semanales, convirtiéndose en líderes de acción positiva para ayudar a nuestra sociedad.

Profesora de tiempo completo de la Escuela de Psicología
Coordinadora de Posgrado e Investigación
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