El gobernador Miguel Barbosa admitió que aumentó la presencia de vendedores ambulantes en el centro histórico a partir de El Buen Fin, pero aclaró que es responsabilidad del Ayuntamiento regular esta actividad informal y no solapar el ambulantismo.
“No me aparto de que el ambulantaje es un fenómeno social de muchas ciudades. Puebla no es la excepción, en virtud de la necesidad de la gente de trabajar y llevar ingresos a casa; sin embargo, la vía pública del primer cuadro está saturada”.
Barbosa señaló que el comercio ambulante genera caos y competencia desleal con los establecidos, por lo que el Ayuntamiento debe regularlo.
Foto de Hilda Ríos/El Heraldo de Puebla









